MARÍA VILLEGAS
Juan Rulfo (d) como actor en la película «En este pueblo no hay ladrones», de un cuento de Gabriel García Márquez.

El mexicano Juan Rulfo,
nacido en Sayula el 16 de mayo de 1917, se convirtió en uno de los escritores
más representativos de la literatura hispanoamericana del siglo XX después de
publicar sólo dos libros, el de cuentos El
llano en llamas
y la novela Pedro
Páramo
.  En el centenario de su
natalicio, editorial Fórcola reedita la biografía más completa que se ha
escrito sobre este autor, evocado como un narrador nato que, con sencillez y,
al mismo tiempo, máxima profundidad, trabajó el mito y la historia a través de
relatos deslumbrantes que tienen como escenario la Revolución mexicana y la
revuelta cristera.
Juan Rulfo. Biografía no autorizada de la argentina Reina Roffé,
es un libro de una factura impecable que aborda todas las etapas vitales y
creativas de Juan Rulfo y, al mismo tiempo, ofrece testimonios de su historia
personal a través de figuras sobresalientes del ambiente cultural de su tiempo,
como Juan José Arreola, Antonio Alatorre y el gran poeta español Tomás Segovia.
Las fobias y las filias de Rulfo fueron famosas y contribuyeron a crear la
leyenda en torno a este escritor que dejó de publicar durante treinta años tras
dos obras que lo inmortalizaron.
Hasta hace poco, escritores y críticos decían que
era imposible escribir una biografía de Juan Rulfo, porque los datos más
importantes de su vida permanecían ocultos. Cuando lean esta biografía se darán
cuenta de que eso no es del todo verdad. Cierto, sin embargo, que había sobre
Rulfo una información desbordante y enmarañada que requería ser ordenada, compulsada,
contrastada una y otra vez para poder dar una fecha correcta o componer algunos
episodios fundamentales de su vida. Es lo que hace Roffé con pericia: urdir
cada período vital de Rulfo con rigor documental, pero también echando mano de
su experiencia como novelista, y dando cuenta, en especial, de aquellos
momentos que son importantes para entender los procesos de gestación, escritura
y recepción de una obra, que es lo que interesa en el caso de la biografía de
un escritor.
Para
tal fin, la autora excluyó toda tentación de resolver las muchas
contradicciones que presenta el personaje o de conciliar, como hacen los
panegiristas rulfianos, las controvertidas percepciones de quienes lo
conocieron y trataron. De forma inteligente, Roffé reconstruye el marco
histórico, social y familiar del escritor, permitiendo que Rulfo hable por sí
mismo, que aparezcan sus fantasmas, su permanente estado de orfandad, sus
terrores pánicos, su íntima filiación con la muerte, como así también su lado
esperanzado y su perfil irónico. El resultado es un retrato amplio y, a la vez,
ajustado, ameno, dinámico, bien estructurado del autor jalisciense bajo la
lámpara que proyecta su luz hacia los huecos más imperceptibles y menos
conocidos de su personalidad, mostrando cómo, por qué y en qué circunstancias
Juan Rulfo escribe, realiza su obra y se convierte en una leyenda. De este
modo, vemos aparecer al niño eterno en busca de una madre que lo dejó huérfano
demasiado pronto y poco después de que a su padre lo asesinaran por la espalda
a la edad de 33 años, ese padre que rastreará en toda su obra y de cuya
catarsis dan cuenta particularmente las páginas de Pedro Páramo o de su cuento “Diles que no me maten”. Aparece,
también, el adolescente internado en un orfanato; el seminarista clandestino;
el muchacho enamorado de una niña, con quien se casará más tarde; el sujeto de
enfermedades reales y ficticias; el hijo inconsolable del desaliento; el
empleado reacio y disgustado por esos trabajos que tuvo que desempeñar en
oficinas sórdidas o como vendedor de llantas en una empresa familiar.
Del relato, surgen muchas de sus máscaras: la del
tímido y solitario, la del terco y violento. Aparece, asimismo, el joven que
sueña con abrir su propia librería, sueño compartido por todos los que, como
él, como Borges, se enorgullecían más por lo leído que por lo escrito. Emerge
el buen amigo y el crítico sardónico de Arreola, su guerra a Paz y su simpatía
por Juan Carlos Onetti. Y también el alpinista, el fotógrafo, el guionista de
cine, el alcohólico converso, el amante de los diccionarios; incluso, el hombre
maduro que se ilusiona con una bella y enigmática joven, que conoce en la
Argentina.
Reina Roffé le ha dedicado al autor mexicano varios
trabajos, el primero fue un libro breve que publicó en su país de origen en
1973, cuando todavía era estudiante de literatura, con el título Juan Rulfo: Autobiografía armada,
constituyéndose en la primera biógrafa de este escritor, texto profusamente
citado en estudios académicos y ediciones críticas. Pero el presente volumen,
de editorial Fórcola, es, sin lugar a dudas, el definitivo, y está escrito como
una novela que atrapa al lector desde la primera página, y con una
investigación detrás de enorme base bibliográfica.
Reina Roffé
Entre la maraña de textos críticos sobre el autor
jalisciense que proliferaron de a miles y contienen material biográfico del
autor, encontrar una biografía propiamente dicha, es decir, una historia de
vida que incluya también una interpretación o indagación de ciertos asuntos que
hacían aguas en el proceso vital y creativo del escritor, es un alivio y una
celebración. Tal vez por eso, Juan Rulfo.
Biografía no
autorizada es
considerada por muchos especialistas como la mejor -si no la única- que ha sido
publicada hasta el momento. Recoge cada etapa del escritor y, lo que es más
interesante, sin eludir acontecimientos amargos o traumáticos, aquellos que han
querido esconderse, cuando resultan absolutamente esclarecedores para entender
la obra de este escritor.
Roffé pone al descubierto las
“mentiras” de Rulfo hasta dejarnos con la verdad desnuda, desprovista de
artificios y encubrimientos. El título del libro, más significativo de lo que
podría parecer a simple vista (texto sin filtros, sin autorización, sin
autoridad que fiscalice y censure) nos invita a encontrar las verdades de
Rulfo, en aquello que la verdad tiene de cierto. En ese trayecto, afloran los
miedos del autor, en especial el miedo a no estar a la altura de sus dos textos
canónicos.
Toda biografía tiene su
específica dificultad, afirma Blas Matamoro en su excelente prólogo a esta
edición, pero en el caso de Juan Rulfo la dificultad crece por la cantidad de
datos cruzados y fabulaciones que se hallan en sus declaraciones de prensa. Por
otro lado, la ausencia de diarios y documentos de primera mano -salvo las
cartas a Clara, su mujer, y poco más- hace más ardua, si cabe, la tarea de
trazar su huella biográfica. Pese a todo, Roffé ha hecho posible llenar muchos
vacíos y acercarnos a una época particular de México para entender lo que
sucedió después, lo que hoy mismo ocurre, y viene incrustado en las páginas
magistrales de la exigua, pero intensa obra del jalisciense.
Digno de destacar, por otro lado, es que la
biografía de Roffé aporta una bien organizada cronología, una bibliografía
exhaustiva y numerosas revelaciones de quienes conocieron y trataron a Rulfo.
Voces representativas de las letras contemporáneas como Isidoro Blaisten,
Ángeles Mastretta,
Eric Nepomuceno, Ruy-Sánchez, Guillermo
Samperio, Fernando del Paso, Elena Poniatowska, Álvaro Mutis, Sergio Pitol,
Margo Glantz y Mempo Giardinelli
, entre otros.
Reina Roffé, escritora y periodista. Su obra incluye
novelas como Llamado al PufMonte de VenusLa rompienteEl cielo dividido, Lorca en Buenos Aires, La madre de Mary Shelley y el libro de relatos Aves exóticas. Cinco cuentos con
mujeres
 raras. Entre otros ensayos, ha publicado Juan Rulfo: Autobiografía armada y el libro de entrevistas Conversaciones americanas. Es autora también de Juan Rulfo. Las mañas del zorro.
María Villegas es periodista y colaboradora free lance en
editoriales independientes (Larfe, Amtea editorial, R/S ediciones), redactora
de fanzines en papel como Gran AngularTribuna FCinevídeo 20.