A propósito
del estreno de su última película, «El capital», el director griego
Costa-Gavras analiza la difícil situación que atraviesa la democracia en esta
entrevista publicada por el diario El País, el pasado 29 de noviembre y firmada
por la periodista Rocío García. 

¿Por qué cada mañana el mundo entero se levanta
pendiente de la felicidad o la angustia de los mercados? ¿Hasta cuándo
consentiremos que la política esté sometida a los poderes económicos? ¿Por qué
la crisis provoca más pobreza a los pobres y más riqueza a los ricos? ¿Es que
nadie va a parar la avaricia de los bancos? A Costa-Gavras (Loutra-Iraias,
1933) no le gusta dar lecciones. Él, dice, se limita a retratar la realidad, en
este caso una realidad cruel sobre el poder de la banca, el ansia por el dinero
y el desprecio por el ciudadano de la calle: las estafas, los despidos, los apaños
financieros, los beneficios indecentes, la especulación… El capital, el filme que
se estrena hoy en España, narra la ascensión de un lacayo de la banca en el
feroz mundo del capital.
No es Constantin Costa-Gavras hombre de andarse
por las ramas. De mirada valiente y comprometida, el realizador de títulos
míticos del cine político como Z, Estado de sitio o Desaparecido, tiene clavada desde hace años una
frase que le soltó un alcalde de una población francesa. “No se puede hacer
nada, la economía lo dirige todo. Bueno, sí, todavía podemos cambiar los
nombres de las calles”. 
Costa-Gavras
La amargura le llevó a investigar y estudiar en torno a
esta reflexión trágica sobre el totalitarismo de la economía. Su encuentro con
dos libros, Le capitalisme total, un ensayo del banquero Jean Peyrelevade y, sobre todo, con Le capital, la novela de http://www.imdb.es/name/nm1581476/ Stéphane Osmont, un profundo conocedor del mundo
financiero, le decidió a llevar esta historia feroz al cine. El capital, que se presentó en el último Festival de Cine de San
Sebastián, donde se hizo esta entrevista, está protagonizada por Gad Elmaleh el cómico francés que se enfrenta por
primera vez a un personaje trágico.
No cree Costa-Gavras que los bancos sean los
únicos causantes de esta crisis que se ha cebado con Europa. “Estamos ante una
crisis política, que empezó por la construcción de la Unión Europea. Europa no
se construyó en el plano político ni social, sino teniendo en cuenta únicamente
la economía. Europa es solo un gran supermercado, en el que todo el mundo entra
a comprar y vender. Y así ha llegado la explosión, como se puede ver en mi país
de origen, Grecia, o aquí en España”, asegura. “Es muy emocionante comprobar
que el público comparte tus intereses, pero eso es algo totalmente
imprevisible. Yo hago cine con historias que me interesan, que me tocan
profundamente”.
Pregunta. ¿Qué papel han jugado los políticos en esta crisis?
Respuesta. Los políticos están sometidos completamente a los mercados y
a la economía. Son los economistas y el mundo financiero quienes dirigen hoy
los países y, en concreto, la Unión Europea. Los políticos ya no tienen el
poder, se han dejado dirigir por los economistas.
P. ¿Podrán los políticos recuperar ese poder?
R. No lo creo. Todos los especialistas con los que he hablado
para hacer esta película tienen una opinión muy pesimista. Tienen muy claro que
la economía se escapa a todo, lo domina todo. Ya no hay lugar para la política.
De lo único que se habla en Europa es sobre la subida o bajada de los mercados,
de su inquietud. Pero, ¿quién sabe qué es el mercado? El mercado es una
abstracción. Además, la economía está muy dirigida en todo el mundo por los
bancos estadounidenses que van por libre, sin ningún tipo de ataduras o
regulación. Hacen lo que quieren con la economía europea.

P. ¿De quién es la culpa de este sometimiento a la banca de
Estados Unidos?
R. Por supuesto que de Europa, que se ha dejado someter. La
propia canciller Angela Merkel dijo que la democracia tiene que
adaptarse a los mercados
. La Europa del Norte está empobreciendo a
los países del Sur. Son los pobres quienes están sufriendo las consecuencias de
esta situación.

P. Usted fue uno de los firmantes en Bruselas en contra de los
recortes en cultura. ¿Qué se puede esperar de una Europa tan empobrecida en
este sector?
R. Es lo peor de todo. Europa es un continente que ha pasado
por todo, lo mejor y lo peor. Frente a la filosofía, las artes, la democracia
están los campos de concentración. Lo único que puede salvar a Europa es la
cultura y la educación por encima de la economía. Europa es el continente que
puede ofrecer al mundo eso, frente a una América que solo está pendiente del
éxito y el dinero. No se puede perder el camino de la cultura y la educación.
Lo contrario sería triste y trágico.
Como griego sabe de tragedias, pero también de
la tradición francesa del gran espectáculo. En esa combinación es donde se
encuentra a gusto Costa-Gavras. “Mi único compromiso es una cierta ética, junto
con la realización de un espectáculo interesante, en la línea de Sófocles o
Molière”.

Costas-Gavras es un director griego nacido en 1933
en Klivia. 
Estudió y se formó en Paris. Es la figura prominente del desarrollo del thriller político
durante las décadas de los 70 y 80. Varias de sus películas son los
arquetipos del género, como ESTADO DE SITIO (1973) y MISSING (1982), y Z (1969)
es un resumen en ficción de la represión política durante el siglo 20. Estudió en París en la Sorbona y en el IDHEC, la Escuela Nacional
Francesa de Cine. Después de completar sus estudios formales, trabajó como
aprendiz entre otros con René Clement, Rene Clair y Jacques Demy. Su primera
película, THE SLEEPING CAR MURDER (1965), un thriller policial con Yves Montand
y Simone Signoret, fue seguido por el abiertamente político SHOCK TROOPS
(1967), sobre los maquis franceses con Michel Piccoli, que fue reeditado y
estrenado en Estados Unidos en 1969. Basado en la novela de Vassilis Vassilikos
Z (1969), que trata los eventos que rodearon el asesinato del reformador griego
Grigoris Lambrakis en 1963, cuenta con la actuación de Yves Montand, Irene
Papas y Jean Louis Trintignant. Z ganó varios premios del
Festival de Cannes y el Oscar como la Mejor Película Extranjera. Continuó con
THE CONFESSION (1970), también basada en un hecho real, con Yves Montand como
estrella. Con ESTADO DE SITIO (1973), completó un período intensamente
creativo, tratando también un hecho real ocurrido en Uruguay. SECCIÓN ESPECIAL
(1975) lo reúne nuevamente con Jorge Semprun, el guionista de Z, y es un
proyecto basado en las actividades del Gobierno Francés de Vichy que es un meditado estudio
de uno de los períodos más dolorosos de la historia de Francia. CLAIR DE FEMME
(1979), fue una película enfáticamente apolítica con la actuación de Montand y
Rommy Schneider. Su fascinación con la cultura política americana dio origen a
MISSING (1982), con Jack Lemmon y Sissy Spacek, contando el secuestro y muerte
de un periodista de izquierda en Chile, durante 1973. TRAICIONADOS (1988), con
Tom Berenger y Debra Winger, explora el submundo de la política racista rural
en América. MUCHO MAS QUE UN CRIMEN (1989) relata el juicio de un supuesto
criminal de guerra húngaro (Armin Mueller Stahl) que fue ciudadano
norteamericano durante 40 años, defendido por su hija (Jessica Lange).