Andréi Tarkovski  (1932-1986), fue un director de cine, actor, poeta y escritor ruso que realizó siete películas. Con  un enfoque poético del cine, describía su arte como un intento de «esculpir en el tiempo». Interesado en la búsqueda de respuestas y la decadencia de la verdadera espiritualidad, veía con preocupación la falta de respuestas frente a las exigencias de la tecnología en la sociedad moderna. Debido a sus desencuentros con las autoridades soviéticas acabó exiliándose. 

Hemos recuperado una breve entrevista con el director ruso que le hizo el periodista Jonathan Cott, autor de innumerables conversaciones con personajes de la cultura y de varios libros.

Tarkovski ganó el León de Oro de Venecia, por su primera película La infancia de Iván (1962). Debido a problemas de censura, tardó siete años en estrenar su siguiente película, la monumental Andréi Rubliov (1969). Aceptó dirigir Solaris (1972) a propuesta del régimen porque necesitaba seguir trabajando. A cambio pudo dirigir la cinta autobiográfica El espejo (1975).

Cansado de las presiones, emigró primero a Italia, donde realizó el documental Tempo di viaggio (1983) y la película Nostalgia (1983). Luego estuvo en Suecia donde dirigió Sacrificio(1986) su obra póstuma y que terminó estando muy enfermo de cáncer.

Una escena de El espejo (1975)

Nostalgia trata del viaje a Italia que emprende un poeta ruso, Andréi, para descubrir detalles de la vida de un compositor ruso del siglo XVIII, que al regresar a su patria se suicida. La intérprete que le acompaña, Eugenia, trata de seducirlo sin lograrlo. La atención del poeta se centra en el loco de un pueblo al que su familia mantuvo recluido siete años para protegerlos de un cataclismo.

La entrevista fue realizada en septiembre de 1983, cuando Andrei Tarkovski recibió un homenaje en el Festival de Cine de Telluride, el director ruso accedió a responder a unas preguntas suyas para un artículo sobre su última película, Nostalgia. Lo llamó desde Nueva York por teléfono y el director de cine polaco Krzyzstof Zanussi, se las tradujo al ruso y luego le transmitió las respuestas de Tarkovski en inglés.

Según Zanussi, «Tarkovski y yo estábamos juntos detrás de la recepción de un pequeño hotel de Telluride, y la gente entraba y salía delante de nosotros. Por la puerta pasaba una corriente de agua con una enorme vista montañosa frente a nosotros… y estábamos hablando de poesía, fuego, aire, tierra y agua. Todo era tan extraño, y hermoso».

 

 

Cott: El poeta estadounidense Robert Duncan escribió una vez: «A menudo me permito volver a un prado como si fuera una escena inventada por la mente, que no es mío, pero es un lugar hecho, que es mío, está tan cerca del corazón…». A mí me parece que sus películas están impregnadas del espíritu de estas líneas.

Tarkovski: Le agradezco su comprensión. Me complace porque estas líneas dicen algo sobre la preservación de la personalidad individual, que es el valor básico y el signo de la libertad del hombre.

Cott: A menudo siento en sus películas que, aparte de los personajes humanos que aparecen, las presencias verdaderamente significativas son los cuatro elementos: fuego, agua, tierra y aire.

Tarkovski: Al hacer mis dos últimas películas, me he dado cuenta de que las cosas han salido como usted ha dicho. Pero desde el principio no era algo consciente o intencionado. Reflexionando, creo que estos cuatro elementos son sólo una forma de sugerir, cinematográficamente, mi noción del tiempo.

Cott: Me pareció que la primera imagen de Nostalgia -la de una colina y un caballo- transmitía una inquietante sensación de atemporalidad, como si pudiera haber sido tanto un principio como un final; y, de hecho, esa misma imagen es a la vez lo primero y lo último que se ve en su película.

 

 

Tarkovski: En su conclusión, te das cuenta de que la película comienza con el final: la imagen pertenece al final. Es en la conclusión de la película cuando el protagonista comprende que ya no puede seguir con su vida como antes. Y todo lo que sucede en Nostalgia, entre su principio y su final, es como una explicación de lo que ha llevado al protagonista a tal conclusión.

Cott: También me dio la impresión de que estaba sugiriendo que los comienzos y los finales no sólo se implican mutuamente, sino que, en el fondo, tienen una profundidad que trasciende el tiempo, como si estuviera diciendo algo sobre la naturaleza de los comienzos y los finales.

Tarkovski: Sí, eso también.

Cott: En Nostalgia, hay un momento en que el protagonista ve a una niña sentada junto al agua y le dice: «¿Estás contenta con la vida?». Y ella levanta la vista y le dice que sí. En casi todas sus películas aparecen niños, y todos parecen estar contentos con la vida, mientras que los adultos suelen vivir una vida llena de dolor.

Tarkovski: Exacto. Porque para mí la infancia siempre ha sido la base de todos mis sentimientos futuros, la cuna de todas mis esperanzas y expectativas.

Cott: El poeta italiano Giacomo Leopardi escribió que «ciertas ideas e imágenes de cosas fantásticas, imposibles y extrañas nos deleitan en nuestra imaginación porque nos evocan nuestros recuerdos más remotos: los de nuestra infancia».

 

 

Tarkovski: Creo que todos los poetas tienen ese mismo sentimiento. Es algo muy básico para ellos.

Cott: Leopardi afirmaba que la infancia significa poesía.

Tarkovski: No. La pérdida de la infancia es el comienzo de la poesía.

Cott: Si alguien dice: «Debemos volver al punto donde nos equivocamos de camino», ¿fue allí donde se produjo el giro equivocado?

Tarkovski: Cuando el hombre empezó a pensar que era un ser social en lugar de reconocer que forma parte de la naturaleza, fue cuando dimos el giro equivocado.

Esta entrevista apareció en la revista Úrsula: https://www.hauserwirth.com/ursula/the-beginning-of-poetry/

Jonathan Cott es autor y editor de más de cuarenta libros, entre ellos Dinner With Lenny: The Last Long Interview with Leonard Bernstein (2012) y Susan Sontag: The Complete Rolling Stone Interview (2013). Ha publicado entrevistas con numerosos cineastas, entre ellos Federico Fellini, Jean-Luc Godard, Werner Herzog y Louis Malle y cantantes como Bob Dylan y John Lennon.

 

 

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