Giorgio Caproni

   ¿Puedes decirme cómo nació y creció tu amor por la fotografía? ¿A qué se puede vincular tus orígenes como fotógrafo?

   En los años setenta, mi querido amigo Mauricio, que ya no está, me prestó su Nikkormat diciendome: “Juega un poco con ella”. Desde entonces empezó y creció mi interés por la fotografía. Me apunté a un curso de revelado e impresión en blanco y negro, que duró seis meses y al año siguiente hice un curso de dos años sobre técnicas de filmación y lenguage fotográfico.

Vernissagges

   ¿Se puede decir que en ello también tuvo algo que ver el mundo de la noche, en los años ochenta?
   Sí, mi primer proyecto importante nació y se realizó en el ámbito del movimiento dark. Iba a las discotecas y los vídeobares que, en determinadas fechas, proponían actuaciones musicales o teatrales dedicados a los que se identificaban y reconocían en el movimiento y ambiente dark. Yo solía organizar en una esquina mi set fotográfico e invitaba a quien lo deseara a dejarse retratar. El resultado es una galería de cuatrocientas imágenes, una especie de fichas, que documenta, entre otras cosas, como el movimiento dark influyó estéticamente después en el campo de la moda, la música, el teatro y las artes visuales, entre otros.

Klarita

   ¿Para ti qué significa la fotografía? ¿Qué tipo de fotografía te gusta más? ¿El retrato, el paisaje o el reportaje?
   La fotografía me da la oportunidad de expresar mi creatividad y, a veces, es también una ocasión para poder contar una historia que, por incapacidad mía, no podría describir con palabras.
Mi instinto comunicativo me ayuda mucho en el retrato. Me encuentro a gusto fotografiando a la gente en una relación directa, que satisface mi inabarcable curiosidad en las relaciones humanas. No encuentro estimulante fotografíar a gente sin que ellos lo sepan, La denominada Street Photography no me interesa. En cambio, encuentro extraordinario el intercambio de miradas que se crea entre el fotógrafo y el fotografiado, aunque a veces ocurre sólo durante un breve instante: de veras un cortocircuito muy especial.
Ni siquiera un cierto tipo de reportaje me interesa. Los pobres del mundo, a los que defino como aquellos que sufren las guerras, el hambre, la sed y la enfermedad, me interesan como hombre, no como fotógrafo.

Giulio Cesare e Bruto

   ¿Te identificas con alguna escuela fotográfica en particular?
   No he conseguido entender si desde que existe la fotografía ha habido una escuela específica. En cambio, muchos son los pintores y fotógrafos de los que he intentado entender y aprender algo.

   Puedo nombrar algunos: Antonello da Messina, Leonardo, Caravaggio, Cranach y también Edward Hopper, Irving Penn, Paul Strand, Edward Steichen, Alfred Stieglitz, Robert Doisenau, Edouard Boubat, Willy Ronis y tantos otros, incluyendo a muchos realizadores de cine.

Valentino Zeichen

   ¿Por qué tus retratos están tan ligados al mundo de la literatura en general y la poesía en particular?

   Todo ocurrió en el verano de 1979, cuando en la playa de Castelporziano (Ostia, Roma) el Ayuntamiento de Roma organizó el primer Festival Internacional de Poesía. Fue un evento increíble, al que asistieron todos los poetas de la Beat Generation, muchos italianos pero también otros muchos de distintos países. Fue una especie de festival de Woodstock de la poesía. Empezó por la tarde y se prolongó hasta el amanecer. Yo estaba encantado con el ambiente que se había creado alrededor de este evento y empecé a interesarme por la poesía y los poetas. Después de unos meses conocí a los primeros poetas y hacer los primeros retratos. Hice todos los retratos en sus casas, rodeados de sus cosas, cerca de las obras que aman, en fin, en el contexto en el que escriben, leen y escuchan música.

Licinio Crasso

   ¿Cuál es el factor más importante en un retrato según tu criterio, el ojo del fotógrafo, la expresión o la técnica de composición?

   Si estás haciendo un retrato en un determinado ambiente, la técnica compositiva obviamente es muy importante. Yo sugeriría insertar en la composición pocos elementos, sólo los esenciales que pueden ofrecer informaciones útiles para describir el sujeto.
Mientras que se entiende que hacer un retrato muy próximo, en un primero o primerísimo plano, es fundamental captar las diferentes expresiones de la persona fotografiada, así como todos las posibles expresiones mímicas de la cara, y sobre todo, de los ojos, de la mirada.

Gay Pride 2008

 ¿Las nuevas tecnologías empobrecen la creatividad del fotógrafo o le ayudan?
   Para los fotógrafos que como yo proceden de una larga experiencia en el cuarto oscuro (en mi caso más de 25 años), las nuevas tecnologías nos han liberado de las demasiadas horas encerrados en revelar y respirar los pestilentes ácidos. Aparte de esto, que no es poco, con el advenimiento de lo digital, sé que tengo un mayor dominio en las primeras etapas de posproducción y de impresión, sobre todo en la fotografía en color, que antes me veía obligado a encargar a los laboratorios. Las ventajas también se aprecian cuando se hace la foto, porque hay una comprobación inmediata del resultado y, por lo tanto, existe la posibilidad de modificar o corregir de inmediato, tanto las luces, como el color dominante o la composición. Y después, como en todas las innovaciones, quien lo desee puede trabajar con un sistema analógico o puede valerse de ambos. Por lo tanto es sin duda de gran ayuda para el trabajo y la creatividad.

Capo Carbonara 16

  ¿Cuál es el episodio de tu carrera como fotógrafo que te ha dado mayor satisfacción?
  Naturalmente, la posibilidad de conocer algunos de los poetas italianos más importantes del siglo XX. Con algunos de ellos incluso he establecido una relación de amistad.

San Salvatore alle Coppelle 01

   Y de todas tus exposiciones, ¿cuál crees que ha sido la más importante para ti?
   Se me ocurre decir enseguida que la última que he hecho y con la que he concluido mi proyecto Vernissages en la que he estado trabajando durante siete años. Se organizó en octubre del año pasado en la galería Fòndaco de Roma. Con este trabajo había participado en el Festival de Fotografía de Roma en 2007 y había hecho una exposición en Cagliari en 2009.

 Recientemente ha habido otro evento que considero muy importante: una selección de mis obras sobre poetas fue adquirida por el Museo de Fotografía Contemporánea en Cinisello Balsamo (Milán).
  ¿Quieres añadir algo?

  No, creo que así está bien.

Dino Ignani
 
Ci puoi dire come è nato e cresciuto il tuo amore per la fotografia?
A cosa si possono vincolare le tue origini come fotografo?
Negli anni settanta il mio caro amico Maurizio, che non c’è più, mi prestò la sua Nikkormat dicendomi: “giocaci un po’”. Da allora è iniziato e cresciuto sempre di più il mio interesse per la fotografia. Mi sono iscritto a un corso di sviluppo e stampa in bianco e nero che è durato sei mesi e l’anno successivo ho frequentato un corso di due anni di tecniche di ripresa e linguaggio fotografico.  
Si può dire che ha avuto uno sviluppo speciale attraverso il mondo della notte, negli ani ottanta?
Sì, il mio primo progetto importante è nato e si è compiuto negli anni e nell’ambito del “movimento dark”. Andavo in discoteche e video bar che in determinate serate proponevano eventi musicali e teatrali dedicati a chi si identificava o si riconosceva nel movimento e nell’area “dark”. In uno spazio adeguato allestivo un set fotografico e invitavo chi desiderava farsi ritrarre. Il risultato è una galleria di quattrocento immagini, una sorta di schedatura, che documenta, tra l’altro, come il “movimento dark” abbia successivamente influenzato l’estetica nel campo della moda, abbia inciso nell’ambito della musica, del teatro, delle arti figurative ed altro ancora.
Per te cosa significa la fotografia? Quale genere di fotografia preferisci? il ritratto, il paesaggio o il reportage?
La fotografia mi da la possibilità di esprimere la mia creatività e, a volte, è un’occasione per poter raccontare una storia che non riuscirei, per mancanza di capacità, a descrivere con le parole.
Il mio istinto comunicativo mi aiuta molto nella fotografia di ritratto. Mi trovo molto a mio agio a fotografare le persone in un rapporto diretto, soddisfa la mia inesauribile curiosità nei contatti umani. Non trovo stimolante riprendere le persone a loro insaputa, la cosiddetta Street Photography non mi interessa. Invece trovo straordinario lo scambio di sguardi che si crea tra il fotografo e il fotografato, anche se a volte accade solo per un breve attimo: è un corto circuito davvero speciale.
Neanche un certo tipo di reportage mi interessa. Per i poveri del mondo, intesi come coloro che soffrono per guerre, fame, sete e malattie sono interessato come uomo, non come fotografo.
Ti identifichi con qualche scuola particolare?
Non sono riuscito a capire se da quando è nata la fotografia ci sia mai stata una scuola specifica.
Molti sono, invece, i pittori e i fotografi dai quali ho cercato di cogliere e imparare qualcosa.
Posso indicarne alcuni: Antonello da Messina, Leonardo, Caravaggio, Lucas Cranach e poi: Edward Hopper, Irving Penn, Paul Strand, Edward Steichen, Alfred Stieglitz, Robert Doisenau, Edouard Boubat, Willy Ronis e tanti altri compresi molti registi cinematografici.   
Perché i tuoi ritratti sono così legati al mondo della letteratura in generale e della poesia in particolare?

Tutto è accaduto nell’estate del 1979 quando sulla spiaggia di Castelporziano (Ostia, Roma) è stato organizzato dal comune di Roma il primo festival internazionale di poesia. E’ stato un evento incredibile, hanno partecipato tutti i poeti della Beat Generation, tanti di altre nazionalità e moltissimi italiani. Una sorta di Woodstock della poesia. Si iniziava il pomeriggio e si andava avanti fino all’alba.  Io sono rimasto incantato dal fermento che si è creato intorno a questa manifestazione e ho iniziato a interessarmi alla poesia e ai poeti. Dopo qualche mese ho cominciato a prendere i primi contatti e fare i primi ritratti che sono tutti eseguiti nelle case in cui vivono abitualmente circondati dagli oggetti, vicino a un’opera che amano, insomma nel contesto in cui solitamente scrivono, leggono o ascoltano musica.

Quale è il fattore più importante in una foto di ritratto secondo il tuo criterio, l’occhio del fotografo, l’espressione o la tecnica compositiva?
Se si sta facendo un ritratto in un ambiente, la tecnica compositiva ovviamente è molto importante. Io suggerirei di inserire nella composizione pochi elementi, quelli essenziali che possono fornire informazioni utili a descrivere il soggetto.
Mentre se si intende fare un ritratto molto ravvicinato, un primo o un primissimo piano, è fondamentale cogliere le diverse espressioni della persona fotografata, tutte le possibili variazioni mimiche del suo viso e, soprattutto, degli occhi, dello sguardo. 
Le nuove tecnologie impoveriscono la creatività del fotografo o lo aiutano?
Per i fotografi che come me vengono da una lunghissima esperienza di camera oscura (per me, oltre 25 anni), le nuove tecnologie ci hanno liberato dalle troppe ore chiusi a stampare al buio e a respirare i puzzolenti acidi. A parte questo, che non è poco, con l’avvento del digitale mi sento di avere una padronanza maggiore nelle fasi della post-produzione e della stampa, soprattutto nella fotografia a colori che prima ero costretto ad affidare ai laboratori. I benefici si apprezzano anche in sede di ripresa dove c’è un controllo immediato del risultato e quindi si ha velocemente la possibilità di modificare e correggere sia le luci, sia la dominante colore, sia la composizione. E poi, come per tutte le innovazioni, chi vuole può rimanere a lavorare col solo sistema analogico o può avvalersi di entrambi. Quindi è sicuramente un aiuto non indifferente sia per il lavoro sia per la creatività.
Qual è l’episodio della tua carriera come fotografo che ti ha dato maggiore soddisfazione?
Naturalmente la possibilità che ho avuto di conoscere alcuni dei più importanti poeti del novecento italiano. Con alcuni di loro si è addirittura instaurata un’amicizia.
E di tutte le mostre personali, quale credi che sia stata la più importante per te?
Mi viene subito da dire che è stata l’ultima che ho fatto. Quella con la quale ho concluso il mio progetto “Vernissages” a cui stavo lavorando da oltre sette anni. E’ stata allestita a ottobre dello scorso anno presso la galleria Fòndaco di Roma. Con questo lavoro avevo partecipato al Festival di Fotografia di Roma del 2007 e avevo fatto una mostra a Cagliari nel 2009.  
Recentemente c’è stato un avvenimento che considero molto importante: una selezione del lavoro sui poeti è stata acquisita dal Museo della Fotografia Contemporanea di Cinisello Balsamo (Milano).
Vuoi aggiungere qualcosa?
No, penso che possa andar bene così.
Amelia Rosselli
http://www.dinoignani.net/