Cuenta la leyenda que Joel Meyerowitz (1938) trabajaba en una agencia de publicidad en su ciudad natal, Nueva York, y un día, tras ver una exposición dedicada a Robert Frank https://goo.gl/REeZBm

decidió ser fotógrafo. Su jefe le pregunté si tenía una cámara y como le respondió que no, le regaló una pentax que luego cambió por una leica https://goo.gl/DFwyMj 

y, desde entonces, se dedicó a recorrer varias veces al día la Quinta Avenida de Nueva York y luego otros sitios que dieron lugar a una fotografía donde el encuadre y la luz centran los objetivos de sus fotos y les proporcionan el decorado adecuado.

Para quien desea ver más le proponemos un recorrido por su fotografía: https://goo.gl/8WbPyY

y https://goo.gl/dq9TZ2