Greta Garbo
Entre la década de
los 60 y finales de los 90, el filósofo Julián Marías publicó más de 1.500
críticas de cine. Su hondura humanista, personalidad y estilo cristalino
cautivaron al escritor y periodista Alfonso Basallo, que las analiza en un
ensayo publicado por la editorial Fórcola. (…)







«Se podría
hacer una Historia del Cine con todas sus críticas», explica Basallo. Heredero de Ortega y Gasset, Marías debutó como articulista en 1962 y
escribió semanalmente sobre estrenos, primero en la revista «Gaceta Ilustrada» y más
tarde en «Blanco y Negro».
Basallo las
etiqueta como críticas antropológicas. «Por un lado hace crítica, es
decir, evalúa las películas y dice si merece la pena verlas o no, pero además
introduce observaciones sobre temas que afectan al ser humano, como el amor, la
felicidad, la libertad».
Por ejemplo, en «El silencio de los corderos»
lleva el canibalismo al terreno metafórico y reflexiona sobre los ataques a la
intimidad en la sociedad del siglo XX. O en «El Golpe», de Paul
Newman y Robert Redford, entronca el argumento con la picaresca del Siglo de
Oro español.
Julián Marías
«Son análisis que sorprenden por su huella
cultural, pero que nunca resultan forzados, sino inteligentes»
, considera el autor de «Julián Marías.
Crítico de cine».
Su personalidad e
independencia le llevan a ir contracorriente en algunas ocasiones, y a no tener miedo a afirmar que Buñuel está
sobrevalorado, o que «8 y 1/2» de Fellini no es para tanto
.
«Si dijera lo
que dice todo el mundo, no sería un verdadero crítico», advierte Basallo. «Lo importante es que nunca dice nada
de manera caprichosa, sino con argumentos.
Sobre Fellini en concreto opina
que es capaz de crear escenas deslumbrantes, pero le falta coherencia en el
guión, y a veces se queda en una mera sucesión de estampas».
El autor de
«Historia de la Filosofía» se inclinaba más por el cine
norteamericano y popular que por el europeo más artificioso o poco inteligible.
Antonioni, Ingmar Bergman o Alain Resnais no eran santos de su devoción.
Una escena de la película «Con la muerte en los talones»
Por el contrario, sus favoritos eran John Ford, Howard Hawks,
Alfred Hitchcock o Billy Wilder
. Y consideraba a Ettore Scola «una de
las pocas esperanzas del cine europeo».
Marías fue el
primer crítico que escribió sobre «Doctor Zhivago» en un artículo
titulado «La muerte de la vida privada» que, según Basallo, «es
un modelo y no ha pasado de moda», pese a los 40 años transcurridos.
De «Muerte
entre las flores» alaba la dirección de los hermanos Coen, pero lo
considera «un guión fallido». En cambio, ve en «Pulp
Fiction» un perfecto ejemplo de libreto «coherente, inteligente y con personajes bien perfilados».
«La guerra de las galaxias» le entusiasmó por su fidelidad a lo que el cine
tiene de «espectáculo pleno de imaginación», y también porque el
filme de George Lucas evocaba la
épica caballeresca y de western.
La guerra de las galaxias
Sobre su
contribución a la crítica en España, Basallo recuerda que cuando Marías empezó
a escribir el género estaba «muy politizado» y que «lo que él
hizo fue desideologizarla». Y destaca también su ecuanimidad, con una sola
excepción: Greta Garbo.
«Él decía que
al margen de una gran actriz, Greta Garbo era una gran mujer, y no sé cómo lo
sabía porque nunca la conoció», ironiza el escritor.

«Aunque es
cierto que el espectador termina siendo amigo de los actores, a base de verlos,
y cuando mueren sienten que pierden algo íntimo», añade. Y en su opinión
Marías era, antes que nada, un espectador de cine.
(Entrevista hecha al autor por EFE y publicada el pasado 12 de febrero)