Samuel Johnson y su gato Hodge

Samuel Johnson (1709-1784) fue el gran personaje de la cultura inglesa del siglo XVIII que ha pasado a la posteridad no por su obra como por el retrato biográfico que le hizo su amigo James Boswell (1740-1795) y titulada Vida de Samuel Johnson (1791).

Boswell fue otro personaje que hubiese merecido una biografía semejante a la que escribió de su amigo. Inventor del periodismo cultural y de la entrevista como género, grafómano irredento y calavera ilustrado (hay un divertidos perfil suyo en Retratos en miniatura de Lytton Strachey), conoció a su amigo en Londres y anotó durante veinte años los detalles de la vida de Johnson.

Visto  con los ojos de nuestro tiempo, pensaremos enseguida en una serie de cotilleos escritos a espaldas del primero. Pero en aquellos tiempos primaba en las relaciones interpersonales cierta distancia y respeto intelectual. Boswell reconoce la importancia de Johnson (autor, entre otras obras, del primer diccionario de las letras inglesas) y a través de esta espléndida biografía entabla con su amigo un diálogo en el que cualquier pregunta sobre el biografiado recibe una minuciosa respuesta.

¿Pero quién fue Johnson?

Un hombre que llegó a Londres de joven huyendo de la provincia. Como gran ciudad que ya era entonces, Londres representó para el joven el lugar donde descubriría la vida y maduró intelectualemente. La ciudad entonces poco tenía que ver con la actual. La pobreza y la suciedad reinaban en sus calles, y resultaba peligroso moverse por muchas zonas. Por no hablar de otro tipo de insidias. Pero también era un lugar interesante para un hombre ávido de experiencias y dispuesto a relacionarse con todas las clases sociales. Este es el motivo por el que esta biografía tiene algo de una fotografía con un gran angular sobre la vida de aquel tiempo, en lo humano, social y literario.

James Boswell

Boswell recorre cronológicamente la vida di Johnson y plasma de una manera magistral a su amigo y su círculo íntimo: el poeta Richard Savage, (del que también Boswell escribió una biografía); el libertino Topham Beauclerk; el actor David Garrick y el mismo Boswell. Una grupo de literatos que para sobrevivir tuvieron que llevar una vida a menudo encanallada.

La única pega de esta biografía es la longitud. Por eso, para los lectores más perezosos, la editorial Gatopardo ha editado un breve ensayo del escritor italiano Giorgio Manganelli (Milán, 1922-Roma, 1990) sobre la vida de Johnson. Escrita en 1961, Manganelli nos ofrece un buen retrato de Johnson.

De la mano de Manganelli surge un Johnson que es un héroe de una civilización que se encuentra al comienzo de la sociedad de masas, un genio admirado por su personalidad, y capaz de seducir a quien le escucha en los mejores salones londinenses de su tiempo.

En el país en el que nace la revolución industrial, y por lo tanto se dan las primeras condiciones para que surja la sociedad burguesa, “se produce la primera sociedad de masas capaz de elaborar mitos colectivos… una masa, ocurre precisar, que pertenece a todos los estratos sociales».

Para Manganelli, lo interesante de la figura di Johnson es que se acerca a cualquier clase social con una mezcla contradictoria de moralismo y cinismo, disponibilidad y mal genio. Manganelli nos habla también de la melancolía, hipocondria e infelidad de Johnson, combatida con el trabajo y una vida desordenada. Además era un hombre torpe, feo, lleno de tics y extraños movimientos fisicos y nerviosos. Algo que se reflejaba en su aspecto, deudor de lo que hoy día definiríamos como una personalidad depresiva.

Para Manganelli, Johnson es mas sencillo de lo que nos gustaría que fuese, pero también poseedor  de una secreta y fascinante complejidad que su amigo Boswell describe de forma extensa en su biografía y Manganelli resume en menos de ochenta páginas.

 

 

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