Foto de Aldo Sessa
Si escribir una novela no es una tarea fácil, menos aún suele serlo si es colectiva, pues hay que dar un sentido narrativo unitario a todo un conjunto con el mismo punto de vista y tono. Sin embargo un grupo de once escritores de Chascomús (provincia Buenos Aires), lo han hecho posible. La idea surgió como trabajo colectivo del taller literario “Entre comillas” dirigido por Claudia Espinosa y el resultado fue la novela corta “El mojón del diablo” que va por su segunda edición. Sus autores son Graciela T. Perazzo, Sara Mur, Gabriel A. López, Rolando Iriart, Beatriz E. Grecco, Graciela Logarzo, Ana M. Spósito, Zuli Del Bono, Beatriz Benjamín, Ana Bernardi, y Claudia E. Espinosa. El prólogo lo escribió Florencia Bordenave y la contraportada es de Graciela Gorráiz.  Hablamos con cuatro de ellos para que nos expliquen el proceso de creación de esta novela.
BEATRIZ BENJAMIN
¿Al principio fue un cuento que luego se transformó en novela?
No fue un cuento, sino el proyecto de escribir una novela corta y grupal, que luego se transformó en el mayor desafío.
¿Quiénes y cómo organizaron el trabajo?
Fuimos los asistentes del taller Literario “Entre Comillas”, nueve mujeres y dos varones, quienes cada lunes cumplíamos con la entrega del capítulo solicitado y con la dirección de su coordinadora Claudia Espinosa. La obra se dividió en nueve capítulos, para ampliarlos a 13, asignados por sorteo, como el nombre de los personajes. Cada decisión era votada democráticamente, aunque no todo fueron “rosas”.
¿Cómo es el grupo que trabajó en dicho proyecto?
El grupo es heterogéneo en edades, sexo, ideologías y experiencias de vida. Y en cuanto a lo literario también de estilos muy diferentes. Pero al venir trabajando juntos desde hacía varios años, algunos lo hacemos desde el 2002, sirvió para sortear varios obstáculos. A la vista está que su producto final “El Mojón del Diablo” novela corta y grupal va por la 2ª edición. Y presentada en distintas Ferias Del Libro. 
¿Qué características tiene cada autor?
Algunos son escritores que comenzaron como aficionados, y hoy escriben con continuidad, otros con muy buen manejo de la técnica y con varios libros publicados. En el grupo hay cuentistas con gran imaginación y también poetas y grandes lectores.
¿Qué enseñanza se llevan cada uno?
Que los sueños son posibles, si uno está convencido de ello.Que aún en las diferencias se puede consensuar y negociar, sin perder por ello el objetivo. En este caso era finalizar la novela entre los once escritores, que la coordinadora no perdiera la paciencia y que ella pudiera disfrutar de esta locura tanto como nosotros.
¿Cómo fue la locura de homogeneizar las ideas de todos mas el de la profesora?
Muy sanador, de mucho respeto por el capítulo del compañero que nos precedía, aunque nos hubiera cambiado nuestra idea a posteriori. Y el trabajo que realizó Claudia es invalorable, ya que ella corrigió la obra manteniendo el estilo de los 11, y logrando que pareciera escrito por una sola.
Foto de Aldo Sessa
GABRIEL LÓPEZ
Una novela es una sucesión de capítulos, al hacerlo entre varios autores, cada uno quiere poner su estilo y su “granito de arena” en el que le toca. En mi caso, al ser escritor de narrativa tomé la situación como elaborar un pequeño cuento, con la consigna impuesta en capítulos anteriores y dejar un final abierto para que el siguiente autor continuase con la historia. Creo que en parte todos hicimos lo mismo, y eso permitió que la historia no decayera en ningún momento.
Características personales: Escribo generalmente cuentos y relatos en donde los disparadores surgen a través de un hecho puntual que he vivido, o algunos de los que soy un simple espectador. La ficción surge a medida que lo voy elaborando, y generalmente no conozco el final al cual quiero llegar, surge espontáneamente a medida que escribo; la historia me lleva.
Anécdotas: Una, en el momento de iniciar el trabajo la elección de los nombres y su posterior reemplazo por otros no tan modernos, dada la ubicación temporal de la novela. El mío, Gabriel, permaneció luego del cambio, aunque paradójicamente en mi capítulo lo saqué de la escena.
Enseñanzas: Comprender la importancia de trabajar en grupo. Escuchar al otro, compartir o no sus ideas, debatir sanamente y aceptar sus críticas. Escribir solo es crear un mundo propio encauzando una historia a su gusto y con algo de egoísmo. Escribir con otras personas, implica detectar costados imaginativos que no se nos hubiesen ocurrido, “ver lo que el otro ve”, como una bandada de pájaros en su vuelo migratorio, escuchando y haciéndose escuchar pero todos en una misma dirección.
¿Cómo fue la locura? Al principio, fue eso, una de las tantas locuras que se le ocurría a la coordinadora (esa es una de las claves para mantener al grupo). Luego, cuando nos repusimos del asombro y al escuchar el primer capítulo de Graciela, comprendimos que era posible. Después, cada uno no podía contener la ansiedad de que llegara su turno para escribir el capítulo.
¿Qué es lo que viene? Seguir conociendo gente gracias al libro, viajar hacia donde nos inviten, y en mi caso, a pesar de que ya no asisto al taller, los acompaño siempre que puedo y mantengo la esperanza de poder hacerme un hueco de tiempo entre mis obligaciones para poder ir aunque sea una o dos veces al mes. Sigo por mi camino con la escritura pero siento que necesito un poco de esa adrenalina que reparte el grupo.
Foto de Aldo Sessa
 BEATRIZ GRECCO
¿Por qué la elección de ese titulo?
La persona que escribió el primer capítulo mencionó en el mismo ese nombre y todos estuvimos de acuerdo en que fuera el título.
¿De qué trata?
Es la historia de una familia adinerada allá por la década de los años veinte del siglo pasado y cómo transcurre sus vidas a lo largo de ese tiempo, durante los cuales se desarrollan diversas situaciones, donde el amor y la tragedia se entremezclan, haciendo que la muerte ronde a lo largo de la misma y la intriga de lo que pueda suceder sea incierta.
¿Cómo empezaron el capitulo uno?
Fue por sorteo. La que sacó el número uno fue quién lo escribió y tiró todas las ideas.
¿La historia y la trama cambió varias veces?
El día que Claudia nos dio la idea de hacer la novela, al principio no nos dijo nada, solamente nos pidió que dijéramos nombres, fechas, lugares, conflictos y demás. Los que más votos tenían eran los que iban a quedar. Pero cuando aclaró para qué lo había pedido, los nombres (que eran actuales) no coincidían con el año elegido. El lugar lo nombramos pero no llegamos hasta allí. El conflicto no lo tomamos porque la historia no lo permitió.
¿En qué año inició el taller?
Se inició en el año 2002.
¿Cómo fue la locura de homogeneizar ideas de todos mas el de la profesora?
El error de parecer trece escritores surge porque el último capítulo se desdobló para una mayor y mejor interpretación. Fuimos once. Y todo el mérito se lo lleva Claudia.
Foto de Aldo Sessa
GRAZIELLA PERAZZO
¿Por qué la elección de ese título?
El título se desprendió del primer capítulo es homónimo al nombre de la Estancia donde se sucede la historia.
¿De qué se trata la historia?
La historia se sucede en los albores del siglo pasado entre 1920 -1930. Es la historia turbulenta de una familia acaudalada del norte santafecino y sus relaciones interpersonales ocultas y lujuriosas, y que se precipitan con la llegada de unos sobrinos, de los cuales uno es “especialmente” una persona sumamente egoísta que arremete contra todo lo que se le presenta a fin de lograr su objetivo.
¿Cómo empezaron el capítulo uno?
Todos los capítulos fueron sorteados entre los participantes, quienes también en principio decidieron los conflictos que se sucederían (después fueron cambiando). Claudia indicó como se iría presentado cada capítulo. El primer capítulo me toco a mí y debía presentar los personajes, para esto me sentí precisada a ubicarlos en un lugar por eso se me ocurrió La Estancia en el norte de Santa Fe. ¿Por qué decidí que fuera allí? Supongo por ser santafecina de nacimiento.
¿La historia y la trama fueron cambiada varias veces verdad?
Los cambios de la trama se debían a los distintos escritores y sus “enamoramientos” con alguno de los personajes y la no aceptación del destino que el escritor anterior había decidido para él. De esta forma fueron surgiendo diferentes conflictos que intentando no variar el estilo de escritura fueron complicando la trama, creando situaciones verdaderamente inesperadas, como el capítulo que escribió por ejemplo, Zuly Del Bono.
¿Quién organizó la tarea?
La dura tarea de organizar y corregir todo fue de la coordinadora Claudia Espinosa, que debe haber leído y corregido el master unas 150 veces supongo como mínimo, y seguramente me quedo corta.
¿Alguna anécdota que haya vivido el grupo?
Las sesiones donde se presentaba el capítulo al resto del grupo, las caras de los participantes cuando veía que su personaje era aniquilado o cambiado totalmente de la situación en la que lo había dejado. Las posteriores reuniones de corrección, donde las discusiones eran interminables, pero muy entretenidas. Toda la elaboración fue una anécdota en sí misma.
 
¿Y ahora qué va a ocurrir?
Después de esta experiencia, quién te dice que no terminemos llevando la novela al cine, jajaja. Todo es posible entre este grupo de gente.
LOS AUTORES DEL MOJÓN DEL DIABLO FUERON: CLAUDIA ESPINOSA, BEATRIZ BENJAMÍN, ANA BERDARDI,ZELMIRA C.DE DEL BONO,ANA M. SPÓSITO,GRACIELA LOGARZO,BEATRIZ E.GRECCO.ROLANDO IRIART,GABRIEL E LOPÉZ,SARA MUR,GRACIELA T PERAZZO.