El Empire State Building de Nueva York emerge imponente visto desde Little Ialy. Pantalla de El padrino (2006) para el juego PlayStation 2. Estudio Redwood Shores de Electronics Arts.
“La Historia con H mayúscula, como registro y memoria universal, no tiene sentido por sí misma; son sólo fragmentos de una narrativa invisible, impersonal, evidencias del pasado. Los veinticuatro cronistas que participan enSam no es mi tío no creen en la Historia con mayúscula ni se fían de lo oficial ni se dejan arrinconar en los márgenes. Cruzan, diariamente, los centros y sus orillas. Pasan por encima de los límites y fronteras que fueron dibujados por esa Historia. Para ellos la realidad está compuesta por millones de historias en minúsculas, como las suyas, que conforman nuestras sociedades. Narrarlas es, finalmente, dar sentido a esos fragmentos abstractos, hacer visible lo invisible. Estas crónicas son los relatos de la microhistoria americana contemporánea”. Esto dice la solapa de este libro. Nosotros hablamos con Aileen El Kadi para que nos explique la idea de este libro y como surgió.

¿Cómo surgió armar una antología con relatos de migrantes?

Surge de una serie de charlas entre Diego Fonseca, el coeditor, y yo. Ambos inmigrantes en Estados Unidos. Él es periodista y yo académica. Los dos escribíamos crónicas y nos interesaba el tema de la migración como realidad que implica posicionamientos políticos cotidianos, desde el uso de cierto registro lingüístico a involucrarte en el futuro de un país que no consideras tuyo, pero que lo es, pues lo habitas.
Entonces decidimos invitar a escritores, periodistas y académicos latinoamericanos   –que viven y que no viven en los EUA- para que escribieran una crónica de su experiencia en Norteamérica. Lo curioso es que algunos de ellos nunca pisaron el país. Nos interesaba la confluencia de realidad y del imaginario que sobre EUA existe en los latinoamericanos.
¿Cómo y porque se eligió el título, Sam no es mi Tío?
El título original del libro era Wi de Pipol, en una línea irónica (sarcástica) al concepto de nación homogénea, coherente, unidimensional. Una de las editoras de Alfaguara mas tarde sugirió “Sam no es mi tío”, nos gustó y así quedó. Sentíamos que se mantenía esa dosis de confrontación y cuestionamiento al “qué hacemos y quiénes somos nosotros, los latinoamericanos, aquí, quiénes son ellos y quienes nosotros, que sueños o pesadillas hay detrás del ‘viaje’ y de estar en un territorio no-propio.
¿Quiénes integran esta antología?
Como te comenté, se trata de reconocidos escritores, periodistas y académicos, nacidos entre 1960 y 1980 de países como México, Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, Venezuela. Además de haber invitado a ‘pensadores’ de peso, queríamos gente que considerásemos polémica, gente que tenia un sello propio y que pudiera ofrecer un texto de calidad y coherente que nuestro proyecto periodístico-literario-político. Creo que lo logramos.
¿Las 24 historias que pertenecen a la antología que tienen en común aparte de ser historias de personas que van detrás de un sueño?
Tienen en común el desarmar ese sueño, mostrar sus entrañas. Detenerse en los detalles de un viaje geográfico, mental, lingüístico, cultural.

¿Qué esperan de los lectores?
Que sean cómplices de esos viajes. Van a identificarse porque son historias que ocurren a gente que conoces o a ti mismo.
¿Después de “Sam no es mi tío”, qué viene?
Aun estamos con proyectos de traducir a Sam al inglés, portugués, alemán, quien sabe llevarlo al cine. Luego veremos si la migra no nos saca de aquí, o algún republicano, ojalá vengan otros Sams.
¿Cuánto tiempo les llevó armar el libro desde el borrador hasta la edición de tapa?
Unos dos años de cocinado y un año de cocina y salón de belleza.
¿Qué consejos podrían dar a otros escritores que  les gustaría copiar la idea en cuanto a juntarse con otros y narrar historias  armar libro?
Copiar una idea no es una buena estrategia, creo. Remixar una, si. Jugar en equipo es complejo, aunque sea una experiencia de comunidad, pues no existen comunidades homogéneas, hay un conjunto de subjetividades interactuando. Existen intereses e identificaciones similares, lo que une a un equipo finalmente es creer en un proyecto y en una meta. Si existe eso y si se cree en tal idea entonces la cosa funciona. Armar, editar, trabajar en un libro con muchos autores es una tarea difícil, pero el resultado es un gran placer.
¿Qué experiencia queda como grupo?
Que tuvimos, tenemos, el mejor equipo latino posible, no solo de los miembros que jugaron en cancha, pero de todos los que nos llevaron a la liga de primera, incluyendo a la gente de Alfaguara/Santillana.

Diego Fonseca y Aileen El-Kadi

http://www.alfaguara.com/uploads/ficheros/libro/primeras-paginas/201204/primeras-paginas-sam-no-es-mi-ti-veinticuatro-cronicas-migrantes

Daniel Alarcón (Peru)

Jon Lee Anderson (United States)
Joaquín Botero (Colombia)
João Paolo Cuenca (Brazil)
André de Leones (Brazil)
Aileen El-Kadi (Argentina)
Gabriela Esquivada (Argentina)
Diego Fonseca (Argentina)
Eduardo Halfon (Guatemala)
Yuri Herrera (Mexico)
Hernán Iglesias Illa (Argentina)
Andrea Jeftanovic (Chile)
Camilo Jiménez (Colombia)
Juan Pablo Meneses (Chile)
Diego Enrique Osorno (Mexico)
Guillermo Osorno (Mexico)
Edmundo Paz Soldán (Bolivia)
Claudia Piñeiro (Argentina)
Santiago Roncagliolo (Peru)
Carola Saavedra (Chile)
Ilán Stavans (Mexico)
Wilbert Torre (Mexico)
Eloy Urroz (Mexico)

Jorge Volpi (Mexico)