Raffaello Sanzio, Virgen del amanecer (detalle), ca. 1509–11, National Gallery of Art, Washington 

 

El Museo Metropolitano (Met) de Nueva York prepara para la primavera de 2026 una magna exposición de más de 200 obras de Rafael, el gran artista del alto renacimiento italiano. La muestra, que se define por sí sola con un escueto título que lo dice todo, Rafael: Poesía sublime (Raphael: Sublime Poetry), podrá verse del 29 de marzo al 28 de junio en la pinacoteca de la Quinta Avenida neoyorquina.

El Met invita a sumergirse en el proceso artístico de “uno de los artistas más queridos e influyentes” de su época y género, cuyo prestigio y legado ocupa un lugar muy destacado en el panteón universal de los grandes creadores. ¿Qué tamaño habría ocupado su herencia al mundo de no haber desaparecido prematuramente, el mismo día de su 37 cumpleaños?

Raffaello di Giovanni Santi (Urbino, 1483 – Roma, 1520) o Rafael Sanzio, también conocido como Rafael de Urbino o simplemente Rafael, fue un niño prodigio porque su obra y legado abarcaron no solo la pintura, sino también el diseño, la arquitectura y la poesía, en la que destacó de forma notable.

 

Raffaello Sanzio, autorretrato 1505

 

La muestra es una recopilación de dibujos, pinturas y tapices, algunos de ellos rara vez expuestos de forma conjunta, procedentes de colecciones públicas y privadas de los Estados Unidos y de Europa. Incluye algunos retratos de mujeres que aparecen desnudas por primera vez en el arte occidental de la época.

Fue hijo del pintor y poeta Giovanni Santi, fallecido en 1494 cuando Rafael tenía apenas 12 años. En esos años de pre adolescencia se cree que su progenitor le inició en esas artes. Los historiadores consideran que buena parte del talento artístico de Rafael lo heredó de su padre.

Rafael tuvo sus comienzos en su Urbino natal y posteriormente alcanzó notoriedad en Florencia junto a sus coetáneos Leonardo da Vinci o Miguel Ángel. También se relacionó con lo más granado de su época en Roma, durante los prolíficos diez años de su vida hasta su temprano fallecimiento, en los que estuvo trabajando para los papas Julio II (1503-1513) y León X (1513-1521), considerados como dos grandes mecenas del arte renacentista. Con ambos pontífices participó en la redecoración de las salas vaticanas como parte de un equipo al que acabó dirigiendo.

 

Rafael. La escuela de Atenas, 1511- 1512

 

El museo del Prado es uno de los que han contribuido a esta magna exposición, junto con el Louvre, la Galleria Borghese y la Gallerie Nazionali Barberini  Corsini de Roma, el British Museum y la National Gallery de Londres, la National Gallery de Washington, los museos vaticanos, la galería florentina de los Uffizi, el Museo Städel de Francfurt, el Albertina de Viena, la Pinacoteca Nacional de Bolonia y la Galleria Nazionale dell’Umbria de Perugia.

En el Museo del Prado pueden verse la Sagrada Familia del cordero (1507), un ejemplo representativo de la pintura de pequeño formato, como lo define la pinacoteca española. Sus primeros frescos, en la Stanza della Segnatura (h. 1508-1511), comprenden La disputa del Sacramento y La escuela de Atenas, y representan una cima del alto renacimiento en Roma, señala un texto explicativo del museo del Prado en relación a la obra de Rafael.

En La disputa está retratado el mismo personaje cuya imagen pintó Rafael sobre una tabla que se conserva igualmente en el Prado: El cardenal, realizado en Roma hacia 1510-1511. Es uno de los más grandes retratos del siglo XVI, y demuestra las nuevas influencias venecianas que Rafael había asimilado en Roma, así como su gran pericia técnica.

 

Rafael. La virgen de la silla. 1513-14

 

 Durante su etapa en Roma, Rafael alcanzó tal notoriedad que su taller creció exponencialmente. Dos de sus obras, la Virgen del pez, pintado hacia 1513 para una capilla de Santo Domingo de Nápoles, y la Caída en el camino del Calvario (1515-1516), pintada para el convento de Santa María de las Angustias de Palermo, se conservan en el museo madrileño

“Esta exposición sin precedentes ofrecerá una mirada innovadora a la brillantez y el legado de Rafael, un auténtico titán del Renacimiento italiano. Los visitantes tendrán una oportunidad excepcional de experimentar la impresionante variedad de su genio creativo a través de algunas de sus obras más emblemáticas y raramente prestadas, procedentes de todo el mundo, muchas de ellas nunca antes expuestas juntas”, expresó en un comunicado, el director del Met, Max Hollein.

La exposición, que se exhibirá de forma cronológica tras siete años de investigación y preparativos, pretende “ofrecer una nueva perspectiva sobre esta figura decisiva del Renacimiento italiano” y “mostrar una mente extraordinariamente creativa”, según el Met.

 

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