Ilustración de Fernando Vicente
Las mil y una movidas se podría haber titulado este libro de Rafael García Contreras que entre sus méritos tiene el de enfocarse en un aspecto menos conocido de la Movida madrileña, como es el de la moda. También destaca lo que según pasa el tiempo resulta más evidente: La Movida madrileña no hubiese sido tal sin las aportaciones de la gente que se movió en los años setenta, al igual que fue un fenómeno intergeneracional sin compartimentos estancos y donde los grandes protagonistas fueron las mujeres y el mundo gay.
Todavía hay quien ve la Movida madrileña como una operación de mercadotecnia o nueva edad de plata, por no hablar de otras interpretaciones en cualquier dirección, como se ha visto en los libros escritos sobre la Movida durante estos últimos años. A lo mejor, tanta divergencia de opiniones se debe a que no hubo una Movida, sino varias, y cualquier lectura que busque resumirla en un solo fenómeno está condenado a fracasar (aunque ya sabemos que hubo asuntos más importantes que otros).
Lo que también ocurre es que cada uno que pasó por allí y se implicó de frente o de perfil, de cerca o de lejos, tiene su propia lectura y mientras cada vez son menos los testigos por cuestiones biológicas, sin contar los derribados (que fueron bastantes), pocos son los que pueden dar una visión completa desde sus comienzos hasta el final. Rafael García Contreras (Madrid, 1957) es uno de ellos y cuenta bien la construcción de la Movida desde los cimientos hasta la azotea, de una forma ágil y entretenida.
Por eso este libro se lee de un tirón y no presume de nada sino de contarnos como lo vivió él. Costuras aparte, será mejor que le preguntemos a Rafael García Contreras sobre ello.

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¿Cuál ha sido tu intención al escribir este libro sobre la Movida?
Lo cierto es que este libro sin haberse generado una situación tan especial de aislamiento y tremendas emociones con la aparición del COVID, no lo hubiese llegado a escribir. Me pilló en una situación bastante privilegiada en la Alpujarra, en el sentido de tener muy cerca el campo, un uso limitado de la mascarilla, apenas contacto social “de riesgo”. En fin, tiempo, donde entré en un proceso evocador por contraste al de ese presente, con una catarata de recuerdos, en mi caso de esos intensos años tan libres como apasionantes vitalmente y el texto “se fue haciendo”. Consciente de que existía un espacio por explorar en el campo de la moda y las tendencias, asunto del que en lo personal fui testigo, junto a todo lo que “se movía”, me fui animando a realizar un reconocimiento de tantas gentes, desde las posteriormente más reconocidas a otras muchas olvidadas o ignoradas, así como generar un traslado de ese espíritu de época en sus múltiples manifestaciones. La paradoja es que lejos de coger el virus, fue mi ordenador quien tuvo el suyo, perdí cerca de 100 páginas y tuve que volver a empezar por decir así, perdiendo en el camino algunos recuerdos. Fue el momento crítico en el que estuve a punto de abandonar. Pero, como digo, disponer de tanto tiempo y en un espacio cómodo y propicio, fue determinante.
¿La moda de la movida empezó con Juanjo Rocafort y el modisto Antonio Nieto?
No me atrevería a afirmar eso con rotundidad, pero es cierto que Juanjo Rocafort y Antonio Nieto ya estaban en onda internacional de modernidad y pueden ser unos referentes en términos relativos, sin duda.
¿Hubo un tipo de moda que caracterizó a la Movida, o fue una suma de varias tendencias?
Claramente la Movida representa en el mundo de la moda y sus manifestaciones estéticas una suma de tendencias, de ondas en muchos casos vinculadas a la música, a referentes internacionales que pueden ir desde lo punki a lo minimal japonés, de nuestras tradiciones folklóricas bajo el manto de la ironía al pop… y suma y sigue.

Robotijas de El Aviador Dro, Concierto en el Colegio Mayor Méndel, Madrid, 1983, foto Miguel Trillo
¿Cuál fue el mejor look que recuerdas de algún personaje de la Movida y por qué?
Es imposible de responder, pero ya puestos, dado que es una rareza poco conocida, y fuera de concurso de la pregunta, voy a decirte el look del Bomba, cantante de Minuit Polonia, haciendo honor a su canción Ibiza Underground, saliendo al escenario cuyo aspecto era una mezcla de neohippie, afterpunk, glam en su maquillaje y peinado, en fin, una auténtica bomba alucinógena inclasificable.
¿Los estilistas precursores fueron: ¿Jesús del Pozo, Enrique P. Manuel Piña y Paco Casado o no?
Matizando te contestaría prudentemente, con el término “precursores” entrecomillado, Jesús del Pozo, Domingo Córdoba, Francis Montesinos, con incorporación pelín posterior los otros que me citas y algunos más.
¿La tienda de ropa que representó mejor el espíritu de la Movida fue…?
Te diré dos, entendido esto como las más genuinas conectadas con “la calle” y las tendencias musicales asociadas a los conciertos y garitos: Albania de Luis Paniego con onda rocker y rock-pop y Enrique Zaccagnini en sus fases Vanguardia y sus Tiempos Modernos a Lo Mejor de los Dos Mundos, locales del diseñador radical venido con mucho aprendido en Londres sobre todo lo que de allí se cocía. Y ya en un punto moderno más comercial profesional, los tenderos de calidad Enrique P y Luis Gómez, sin menoscabo de muchas tiendas y sus impulsores, que cito en el libro. Sin olvidarnos de lugares como por ejemplo el Rastro con sus puestos y tiendas.
¿Con que modelo te quedarías si te dieran a elegir entre Pepe Rubio o Sybilla?
Una pregunta difícil dado que cada uno representa algo diferente, considerando la singularidad de los dos. Pepe Rubio fue de una autenticidad y creatividad alucinante. Que Sybilla haya sido reconocida como una grandísima diseñadora con relevante reconocimiento internacional, totalmente merecido su podio, es bien sabido. Mi afecto personal y enorme admiración por ella, es algo que no tiene porqué ser relevante, pero si está explicado en mi libro.

Modelo de Sybilla
¿Qué colores, tejidos predominaron?
La mayoría de los diseñadores pasaron en mayor o menor medida por etapas con distinto predominio de los diversos colores, “en según”. Si hay que decir uno que se mantiene en general de forma recurrente, diría, para no equivocarme mucho, el negro. Y en tejidos, se probó y experimentó con casi todo.
¿Que unió a estéticas tan diversas como el Glam o los rockers?
La respuesta más irónica que me viene, es la de tomar en consideración a modo de ejemplo la canción Rey del Glam, interpretada por el rocker Loquillo con Alaska, enamorada entre otras ondas, del glam. De los zapatos de gamuza azul Elvis, las pintas de Little Richard y luego las de Bolan…
¿Hubo cierta cursilería o todo se encuadró dentro de un espíritu Kitsch?
La combinación de lo local y lo cosmopolita, lo exagerado y las creatividades instantáneas prácticamente improvisadas, germinarían en múltiples atuendos e imágenes, que en sus elementos más desternillantes podían tener una resultante kitsch, no tanto cursi, pero creo que el espíritu “movi” en su conjunto era más amplio y diverso que ese aspecto, que eso sí, también formaba parte. Sin olvidar las identidades concretas de las llamadas tribus urbanas, de mods, rockers, siniestros, punkies y afterpunkies, tecnos, neorrománticos…
El diseño gráfico y el cartelismo aportaron algo a la moda de la Movida?
Por supuesto, es muy interesante y fructífera la colaboración de estupendos diseñadores gráficos en el campo de la cartelería para los conciertos, los discos y otros eventos, como también los ilustradores del comic, con reflejos estéticos vinculados a la moda y las distintas tendencias.

Paco Clavel
Fabio de Miguel, marcó tendencia ¿o fue el mejor estilista de la Movida?
Fabio de Miguel por su callejeo de riesgo nocturno con looks tan atrevidos desde los tiempos aún de la dictadura a la Transición, para luego protagonizar en los escenarios sus imágenes totales, es sin duda un icono sentenciado por Warhol en su visita a Madrid con el “you are a star”. Permíteme que sería injusto no citar a Paco Clavel “rey del cutrelux”, Javier Pérez Grueso “furia”, Will More también por adelantado en los setenta, Rafa “la Gallega”, los hermanos Palau…Y las chicas Ana Curra, Alaska, Marta Guerrero, Eva Lyberten, Paz Muro, por citar algunas, hacedoras de su propia imagen y referentes en la música, el arte, la performance.
Qué aportaron los siguientes diseñadores:
Domingo Córdoba (además de su ático)
Domingo Córdoba además de su ático “casa museo” de un decorador divino como lo fue e interesante pintor, es uno de los pioneros, tan elegante en sus diseños como buen profesional. Es el único que tuvo contacto directo discipular en su aprendizaje con la generación previa de modistos españoles de categoría como Berhanyer, Rabanne y en su caso Pertegaz. Y de los primeros en desfilar en un local mítico en los principios de la “movi”, me refiero a el Bo, lugar que aparece en la primera peli de Almodóvar proyectada en cines, Pepi, Luci, Bom.
Elvira Rodríguez…
Elvira Rodriguez conocida como Elvis Punto, colaboradora “todo terreno” precisamente de Córdoba, es un ejemplo directo del “hazlo tu misma”, con su taller casero, aprovechando los momentos de intermedio con los espacios textiles del diseñador, para adquirir sus tejidos. Con habilidad creativa, se hace con un espacio donde entre copas y chicas “modelos”, desfilando descalzas y ligeritas, presentar sus diseños in situ y siendo estos comprados sobre la marcha. Por citar otro caso, diré Isa Brena, diseñadora conectada con la onda y las tendencias musicales, con taller casero y dedicada también al mundo del vestuario del cine, hasta hoy.

Jesús Del Pozo
Jesús del Pozo, (¿el maestro más profesional de todos?)
Jesús del Pozo nacido en la calle Almirante, núcleo fundamental a posteriori, viajado por Alemania e Inglaterra, monta su tienda y estudio con una formación, experiencia y profesionalidad que efectivamente le permite una consolidación temprana, con un equipo y una técnica que le confieren un carácter estable y de perfeccionamiento potentes en su tarea. Todo un referente en ese periodo, cuando se iba conformando ese grupo de destacados diseñadores precisamente ya por esa zona.
¿Antonio Alvarado?
Antonio Alvarado por sus desfiles en el Rock-Ola, su actitud trasgresora, su conexión con los fenómenos urbanos más radicales, su pasión salvaje, al tiempo que rompedora, le daba un carácter tan provocador como explosivo a todo lo que hacía. Fue evolucionando y adquiriendo un estilo con mayor capacidad técnica, vestía a multitud de gente de la música del cine y espectáculo. En su zénit los americanos a finales de los ochenta le comprarían una colección magnífica, suma de lo mejor de todo su bagaje y sin embargo aquello resultaría paradójicamente su caída. Terrible.
¿Elisa Bracci?
Elisa Bracci era del grupo más joven, con una formación estupenda en Bellas Artes, con arte para la escultura, de ahí su dominio del volumen en el momento que se decide por la moda. Con talento y muy relacionada para bien con “sus mayores”, destacaría con fuerza, terminaría luego instalada en una tienda magnífica, siendo objeto de toda clase de malos rollos y traiciones en su propia empresa, que la llevarían prácticamente a la quiebra. Para colmo, a punto de ser fichada para dirigir el diseño nada menos que de Givenchy en París, le pusieron la zancadilla. Otra grande, objeto de inmerecidos “castigos”.

Antonio Alvarado y Sybilla. Foto de Xavier Padrós (2003)
Pepe Rubio? (además de la terraza del Teide)
Pepe Rubio, venido de Murcia, con experiencias de calle, formativas y viajeras, fue otro de los diseñadores con poderío, gracia, originalidad y espíritu de investigación tanto en el folklore como las “bajas culturas”. Un tipo de acentuada personalidad y talento. Candidato a pionero en la falda de hombre.
¿Ágata Ruiz de la Prada?
Agatha Ruiz de la Prada supuso el toque de color más exuberante, lo pop llevado al extremo más naif, su amor y conocimiento del arte con su vocación de pintora, llevados al mundo de la moda. Sus conceptos de la ropa cómoda, alegre y fresca la daban un espacio propio, tan consecuente como claramente distinguible. Formaría parte del elenco de diseñadores destacados de la movida, con mayor proyección internacional en los finales ochenta.
¿El barrio de moda de la moda por excelencia?
La zona o barrio por excelencia de la moda, tanto por las tiendas como por los talleres de los diseñadores que se instalan por allí, es la que llamo en mi libro “Xiquena Area”, con Argensola, Almirante, Conde de Xiquena y otras calles en todo ese perímetro que va de la prolongación de la Castellana hasta Chueca, con una secundaria colateral extensión menor hasta Malasaña.

La galerista Juana de Aizpuru y Agatha Ruiz de la Prada. Foto de Mariví Ibarrola
¿Las modelos/los modelos eran reales o aficionadas?. ¿Cuál te parecen los mejores?
Dejándome muchos nombres te diría que las hermanas Dominguín, la panameña Damaris Montiel, Lola Sordo, Victoria Barrera, Mercedes Licer, Lara Ubago, las hermanas Paz y Lola Corral, Sonia Chamorro, una jovencísima Isabel Navarro que posteriormente consumaría su éxito en las pasarelas internacionales…y las que me dejo. Ejemplos de modelos a su vez con facetas actorales serían Bibi Andersen, Rossy de Palma a su vez cantante o Angie Gray a su vez pintora. Los modelos especializados como tales profesionales, llegarían después.
¿Por qué muchas tuvieron vidas tan movidas?
La combinación de belleza, invitaciones y tentaciones, viviendo intensamente fiestones y relaciones con las drogas sin cortapisas, traerían consigo caídas en abismos, con finales dramáticos en algunos casos. Una maravillosa etapa de libertad y sensaciones, con su cara B. Tu estupendo libro Narcisistas contemporáneos, groupies, playboys y nocturnidades creo que narra muy bien casos como el de la musa y actriz Edie Sedgwich, la modelo Anita Pallemberg o muchas groupies experimentando ese desenfreno extremo y sus consecuencias.
¿El papel institucional sirvió de algo? Me refiero a Cuca Solana, el comité de moda de Madrid, Moda España…
No soy un experto en el tema del papel institucional de entonces y sus resultados, tampoco para juzgar a Cuca Solana con sus luces y algunas sombras. Si creo que era necesario crear partiendo casi de la nada, un organismo institucional, un salón como Cibeles, un apoyo a los diseñadores en su salida internacional con Moda España y una asociación de diseñadores con mecanismos de apoyo y refuerzo. En fin, hasta donde se acertó, hasta donde llegaría su alcance con el potencial que todo aquello tenía, ya digo que no lo sé y resulta fácil ahora juzgarlo críticamente. Pero repito, si pudo funcionar mejor, supongo que sí, pero se partía de una situación donde todo estaba por hacer y con voluntad de hacerlo. Que desgraciadamente ocasionó rivalidades y algunas decisiones “injustas”, seguramente también.

Javier Vallhonrat, Lola-Sordo, 1982
¿Por qué al final no ha habido una industria potente de la moda como en Milán?
La pregunta más dolorosa es esta. ¿Cómo es posible con esa calidad y número creciente de diseñadores con talento, creatividad a raudales, trabajo, chispa y personalidades tan singulares como genuinas, esa “edad de oro” se desinflara? ¿Nos flagelamos y hablamos del mal español, de la falta de espíritu empresarial, del desmantelamiento de la industria textil justo en ese periodo, de la “inocencia fresca” de la mayor parte de nuestros diseñadores en el campo de las empresas, con malas asociaciones? Creo que de todo hubo. Requiere un análisis muy en profundidad. Como digo, es muy triste el desplome de lo que tenía que haber sido un gran triunfo del diseño español y tantos y tantas diseñadores.
No hay moda sin fotógrafos. ¿Algo que decir?
Claro, el papel de los fotógrafos es crucial a la hora de verter su mirada y trasladar del mejor modo posible, desde su personalidad y enfoque lo que representa el diseño en el campo de la moda, su atmósfera, sus modelos, la representación, lo sugerido, las propuestas de cada colección, la pasarela, los trabajos de estudio…Creo que en el libro cito a los principales profesionales en ese periodo, como Vallhonrat, Cabrera, Paco Navarro, Oriola por decir algunos, así como a los emblemáticos Pablo Pérez Mínguez, Gorka Duo, Alberto García Alix, Ouka Leele ligados también a otros campos fotográficos artísticos y musicales. Por supuesto también a quienes se ocupaban especialmente de acudir a garitos, conciertos y calle, relacionados con las tribus como Miguel Trillo, Marivi Ibarrola y muchos más. Creo que en el libro aporto más de veinte o treinta nombres de gente ocupada en mayor o menor medida a la fotografía en moda, imagen y tendencias.
¿Quieres añadir algo?
Creo que el libro demuestra que hubo muchas movidas en la Movida, se produjo una explosión de libertad vital y creativa con una interrelación imparable en muchas temáticas culturales, una conexión y colaboración protagonizada por gentes de diferentes edades, sin compartimentos estancos; un protagonismo “de hecho” de las mujeres y el mundo gay , rompiendo todos los moldes anteriores; una actividad continua, donde Madrid obtendría un lugar en el mapa internacional, permeado por Londres, Berlín o Nueva York y colocándose ese tiempo a ese nivel con sus características propias. De ahí la profusión de locales, casas, eventos y gentes que menciono. Por último quiero resaltar mi agradecimiento a María Silveyro mi editora, conocida por su fantástica librería 8yMedio, un templo del cine, quien en su colección de libros de cine, añade de cuando en cuando otras materias, como es este caso. Y por supuesto la colaboración en el cuadernillo fotográfico a todos los diseñadores, fotógrafos y otras personas que generosamente me han aportado todas las imágenes solicitadas, así como a algunas personas a quienes les he pedido algunos testimonios significativos.

Mariví Ibarrola. Premio mujeres en el arte LA Rioja 2024. Rioja Press/Fernando Díaz
