La actualidad del conflicto de Oriente Próximo devuelve nuestra atención a dos libros que se publicaron en España sobre el Movimiento de Resistencia Islámico (Hamás), la organización política terrorista palestina que controla la franja de Gaza, territorio que estos días es el centro de atención mundial tras la respuesta israelí a los ataques terroristas de Hamás del pasado 7 de octubre.

El primero de ellos se titula Hamás. La marcha hacia el poder (Catarata). Escrito por la historiadora Carmen López Alonso, titular de Historia del Pensamiento Político en la Universidad Complutense de Madrid y cuyo trabajo investigador ha estado dedicado, entre otros asuntos, a la situación en Oriente Próximo. Publicado en 2007, sigue siendo vigente en lo que se refiere a la historia y características de Hamás, aunque se puede añadir que fue actualizado de una forma resumida en un artículo escrito en el 2020 y titulado La resistencia de Hamás entre balas y votos, ideas y acción social (1).

El otro es el del profesor norteamericano Matthew Levitt, analista sobre el terrorismo en diversos organismos. Hamás. Política, beneficencia y terrorismo al servicio de la yihad(Belacqua) también publicado en el 2007, un año importante en la historia de esta organización cuando empieza a despuntar con fuerza tras haber ganado las elecciones el año anterior en la franja de Gaza.

Hamás es un movimiento islamista suní de corte social, religioso,  político y armado. Su objetivo es la lucha contra la ocupación israelí y la proclamación de un estado islámico. Nacido como la rama palestina del movimiento islámico de Los Hermanos Musulmanes, https://wp.me/p9fWSA-yo creado en Egipto en los años veinte del siglo pasado, y al igual que este tiene como uno de sus ejes la labor asistencial entre los más necesitados, lo que ha impulsado su crecimiento y también el proselitismo a través de redes educativas, no solo vinculadas a mezquitas, sino también con sus propios centros de salud, guarderías… y  la ayuda a las familias de los que mueren en el conflicto con Israel o terroristas suicidas. Una actividad que no fue ajena a su victoria electoral en Gaza frente a Al Fatah, aunque este último acudió dividido.

Este trabajo asistencial lo realizan tanto voluntarios como profesionales y que proceden de organizaciones caritativas. Como es fácil imaginar, esta red es costosa por lo que en su mayor parte se nutre de donaciones particulares y organizaciones de beneficencia musulmanas de otros países e incluso gobiernos, en especial del Golfo y la península arábiga.

 

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Para Levitt, esta financiación externa sirve también para las acciones terroristas y en su libro se hace un exhaustivo estudio de las vías que sigue este dinero, en lo que él llama “la logística del terrorismo”. Carmen López Alonso, más comprensiva con Hamás, afirma que la red asistencial no sierve de plataforma de alistamiento, que va por otro lado.

Lo que me parece más importante, a tenor de lo ocurrido en las últimas décadas, es la evolución de una parte de las organizaciones políticas palestinas hacia un islamismo radical, como puede ser el Estados Islámico o Al Qaeda. En este sentido, Hamás tiene claro que su objetivo es la liberación de Palestina del ocupante israelí con la creación de un Estado palestino con capital en Jerusalén de estricta observancia islámica y como ahora ocurre en Gaza (donde han eliminado cualquier oposición, incluso físicamente).

Se podrá argüir que esta creciente radicalización es producto de la intransigencia israelí, pero los atentados terroristas tampoco han cesado ni siquiera tras los acuerdos de Oslo de 1993 firmados entre Israel y la Organización de Liberación de Palestina, y que Hamás no secundó. Los extremistas que se oponían al proceso de paz obstaculizaron el proceso con atentados terroristas (Isaac Rabin fue asesinado en 1996 por un extremista israelí) a alguno de los cuales no fue ajeno al brazo armado de Hamás.

En estos últimos años, en su enfrentamiento en contra de la Autoridad Palestina de Cisjordania (donde ni unos ni otros dejan a sus rivales ningún espacio en los terrenos que controlan), Hamás se ha ido acercando progresivamente a Irán, cuya influencia en la región ha ido en aumento enfrentándose a Arabia Saudí, el otro país emergente en el área, a veces indirectamente en terceros países como puede ser Yemen.

Por eso la situación actual es tan compleja, ya que no es sólo un conflicto entre israelís y palestinos, y tampoco hay un culpable único. Buenas intenciones y retóricas aparte, la paz no se vislumbra en el horizonte. Hasta ahora no hubo una guerra total y siempre se ha preferido contener el conflicto mientras se pudiesen “gestionar”. Cada acción en este escenario conlleva una reacción del enemigo igual o superior. Pero como enseñan los principios de toda guerra que emprende el débil frente al fuerte, este busca vencerlo moralmente ya que no puede militarmente, para reforzarse frente a los suyos y los demás, sumar apoyos, y debilitar al otro. En el conflicto de Oriente Próximo, como en el de Ucrania, las causas morales subjetivas tienen muchas consecuencias, y por eso son tan importantes. Aquí tenemos dos libros para conocerlas mejor.

  1. La resistencia de Hamás entre balas y votos, ideas y acción social. Carmen López Alonso. Desacatos: Revista de Ciencias Sociales, Nº. 64, 2020 (Ejemplar dedicado a: Medio Oriente en guerra), págs. 52-69

 

 

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