La fotografía como prueba de un delito y conciencia de la naturaleza
La imagen de una tortuga marina marcada por la huella de una mano humana no es solo una fotografía, es una declaración. Con esa poderosa metáfora visual, la fotoperiodista Britta Jaschinski ha ganado el Gran Premio del Premio de Fotografía Ambiental 2026, otorgado por la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco. La obra, titulada «Handprint on Sea Turtle», no solo destaca por su impacto estético, sino por su dimensión ética y científica. También busca llamar la atención sobre la huella humana en los ecosistemas.

Ganador en la categoría de bosques. Jaime Rojo

foto de Maud Delaflotte

BOSQUES GANADOR © Arnaud Farré Cascada del Iguazu

SUBCAMPEÓN EN LA CATEGORÍA DE BOSQUES © Luca Eberle

SUBCAMPEÓN EN LA CATEGORÍA DE BOSQUES © Hira Punjabi

HVN WINNER © Fernando Faciole – La captura y el comercio de aletas de tiburón representan una de las principales amenazas para la biodiversidad marina y el equilibrio de los ecosistemas oceánicos. En Brasil, aunque la exportación de aletas del tiburón azul (Prionace glauca) sigue estando permitida legalmente, las autoridades han descubierto repetidamente prácticas fraudulentas, con envíos declarados como tiburón azul que incluyen especies protegidas por ley y clasificadas como en peligro crítico de extinción, como lo destaca la Moción del Consejo Nacional del Medio Ambiente (CONAMA).

Foto de Peter McGee

GANADOR DEL OCÉANO © Henley Spiers – Pardela de cola de cuña (Ardenna pacifica) Rodeada por un cardumen de peces linterna del tamaño de un campo de fútbol, observé cómo esta pardela luchaba por elegir uno. Los peces linterna de aguas profundas habían sido perseguidos hacia la superficie por atunes de aleta amarilla y delfines moteados. Ahora, atrapados justo debajo de la superficie, atraían a un ejército de depredadores de mar abierto, desde mantarrayas hasta delfines y aves marinas.
Este certamen, que celebra su sexta edición, se ha consolidado como uno de los principales referentes internacionales en fotografía ambiental. Bajo el patrocinio de Alberto II de Mónaco, la iniciativa busca dar visibilidad a historias que denuncian, documentan y sensibilizan sobre la crisis ecológica global. Y en esta edición, la narrativa visual ha vuelto a demostrar su capacidad para interpelar al espectador desde lo emocional y lo informativo.
La fotografía ganadora de Jaschinski —también vencedora en la categoría “Agentes de cambio”— captura una tortuga verde (Chelonia mydas) cuya piel revela una marca humana. Lejos de ser un gesto anecdótico, la imagen documenta una técnica forense innovadora que permite identificar a cazadores furtivos y traficantes de especies. Es, en palabras de la autora, una historia “de progreso”, donde la ciencia se convierte en aliada de la conservación.
Jaschinski, con una trayectoria reconocida en medios como National Geographic, Time Magazine o GEO, ha centrado su carrera en investigar la relación entre humanos y fauna salvaje. Su enfoque evita el sensacionalismo para apostar por una narrativa clara, accesible y comprometida. “Mi fotografía busca resaltar la fragilidad de las especies, pero también el papel vital de la ciencia en su protección”, declaró al recibir el galardón.
La edición 2026 ha reunido una selección final de 36 imágenes, entre las cuales se han otorgado siete premios: cinco categorías temáticas, un Premio del Público y un Premio del Público Estudiantil. Cada categoría —“Bosques”, “Océano”, “Regiones Polares”, “Humanidad vs. Naturaleza” y “Agentes de cambio”— ofrece una mirada específica sobre los desafíos ambientales contemporáneos.
Entre los ganadores destacan Spirits of the Falls de Arnaud Farré en la categoría “Bosques”, Born for the Ocean, Fated to the Flames de Fernando Faciole en “Humanidad vs. Naturaleza”, Shearwater’s Dilemma de Henley Spiers en “Océano”, y The Gathering de Vadim Makhorov en “Regiones Polares”.
El Premio del Público ha recaído en Koalas are Dying for You to Slow Down de Doug Gimesy, una imagen que denuncia el impacto del tráfico en la fauna australiana. Por su parte, el Premio del Público Estudiantil ha sido otorgado a Up is Down, nuevamente de Farré, gracias al apoyo de la Universidad Internacional SEK, que además ofrece al ganador una estancia en su estación de investigación en la Amazonía ecuatoriana.
Uno de los aspectos más destacados de esta edición ha sido el énfasis en la ética fotográfica. Bajo la presidencia del fotógrafo Sergio Pitamitz, colaborador de National Geographic, el certamen ha reforzado sus estándares en cuanto a veracidad, respeto por los sujetos y rigor documental.
“El medio ambiente y la vida silvestre no pueden pedir ayuda. Este premio les da voz”, afirmó Pitamitz. En su opinión, las imágenes deben ir más allá de lo estético para convertirse en herramientas de concienciación y acción. El jurado, presidido por Jasper Doest, ha estado compuesto por figuras destacadas del fotoperiodismo ambiental, como Ángel Fitor, Sharon Guynup o Steve Winter, entre otros.
Las fotografías premiadas se exhibirán en el Paseo del Larvotto, en Mónaco, del 28 de mayo al 30 de julio de 2026, antes de iniciar una gira internacional. Como en ediciones anteriores, la editorial Skira Paris publicará un libro con todas las imágenes seleccionadas, acompañadas de textos que contextualizan cada obra.
Este despliegue expositivo y editorial forma parte de la estrategia de la Fundación para amplificar el impacto de las imágenes. El Premio de Fotografía Ambiental no solo reconoce el talento, sino que busca generar un diálogo global sobre la urgencia climática y la pérdida de biodiversidad.
Desde su creación en 2021, el premio se ha convertido en uno de los tres pilares de la Iniciativa de Transición Verde de la Fundación. Su objetivo es claro: utilizar el poder de la imagen para hacer visibles realidades que, de otro modo, permanecerían ocultas.
La edición 2026 confirma que la fotografía puede ser mucho más que un arte visual: puede ser evidencia, denuncia y esperanza. En un contexto donde los desafíos ambientales se multiplican, iniciativas como esta demuestran que mirar también es una forma de actuar. Y que, a veces, una sola imagen —como la huella en una tortuga— puede contener toda una historia sobre el impacto humano y la posibilidad de cambio.
Más información sobre el Premio de Fotografía Ambiental: Sitio web: www.fpa2photoaward.org
Nota: la convocatoria para la edición de 2027 estará abierta del 1 de septiembre al 1 de noviembre de 2026 en el sitio web del Premio de Fotografía Ambiental.

SUBCAMPEÓN DEL OCÉANO © Shane Gross – Un banco de jureles ojigrandes (Caranx sexfasciatus) nadando cerca de la playa al amanecer mientras se acerca una tormenta a la isla D’Arros, Seychelles.

VN FINALISTA © Alain Schroeder Indonesia, Isla de Java. Con más de 80.000 kilómetros de costa, las más de 17.000 islas que conforman el archipiélago de Indonesia se encuentran bajo la amenaza inminente del aumento del nivel del mar. Los expertos predicen que para 2050, miles de islas del país y casi un tercio de Java, donde se ubica la capital, Yakarta, estarán debajo del nivel del agua. Las inundaciones provocadas por maremotos, tsunamis y la erosión costera impactan gravemente el medio ambiente y afectan drásticamente la economía local, destruyendo propiedades, medios de subsistencia y desplazando comunidades enteras.

GANADOR DEL PÚBLICO © Doug Gimesy

POLAR FINAL © Lucas Bustamante

Subcampeón polar © Panos Laskarakis

GANADOR POLAR © Vadim Makhorov

OCÉANO FINALISTA Y GANADOR ESTUDIANTIL © Arnaud Farré Es el final de un hermoso día. Pude observar muchas ballenas jorobadas en el oeste de Reunión. Sin embargo, como la mayoría están en la reserva marina, donde los vuelos de drones están prohibidos sin autorización, me conformo con fotografiarlas desde la costa. Justo antes del atardecer, salgo de la reserva marina en la bahía de San Pablo, pensando: «¡Nunca se sabe!». A 200 metros de la playa, diviso una madre y su cría; este es mi golpe de suerte. Mi dron me permite presenciar un momento increíble: la madre gira la cabeza hacia abajo y su cría se une a ella. Solo se ven sus aletas caudales, y comienzan a descender a las profundidades, dejando solo un círculo, conocido como «lente», como rastro. Una vista gráfica y original de una madre y su cría, en comunión con el océano, y, una vez más, escalofríos para la eternidad, gracias Madre Naturaleza.

Foto de Ana Norman Bermúdez
