Foto de Nazif Topcuoglu

 

Conscientes del peligro que implica la adicción de los adolescentes a sus móviles y celulares, la postal de la semana ofrece la voz de los especialistas para evitarlo. 

En España, los niños menores de 16 años pasan una media de tres horas al día viendo contenidos audiovisuales desde dispositivos inteligentes, ya sean smart TV, móviles, tablets u ordenadores. Sin embargo, sólo 1 de cada 5 niños recibe la atención mínima por parte de sus padres para que su interacción con el mundo digital sea segura. Además, menos del 20% de los dispositivos con los que los menores se conectan a Internet cuentan con medidas de protección suficientes para garantizar una navegación privada y segura ante miradas indiscretas.

El uso excesivo de pantallas digitales conlleva importantes problemas de salud en los niños. Entre otros, destacan la agresividad, la irascibilidad, trastornos alimenticios o alteraciones en el sueño. Además, el uso de estos dispositivos sin supervisión de adultos puede hacer que los niños se conviertan en víctimas o en culpables de ciberacoso, robos, timos, chantajes y extorsiones.

La mejor solución, según los expertos, es la retirada del móvil durante un tiempo y cuando aparezca el síndrome de abstinencia, ofrecerles la lectura de un libro u otro motivo de distracción que no sea digital. Al principio, será necesario aplicar la coacción porque ningún adicto sale de su infierno por voluntad propia.