Para una admiradora confesa de la cantante y
poetisa Patti Smith, la continuación
de sus memorias era de lectura obligada. Gracias a un amigo que viajó a Estados
Unidos me trajo el nuevo ejemplar ya que en España, de momento sólo se ha publicado
la primera parte: Tejiendo Sueños.

Lo primero que  conviene avisar al posible lector/a es que no
se trata de unas memorias al uso. Si en el anterior tomo editado por Lumen la
cantante y escritora norteamericana, que ahora tiene 68 años, nos hablaba de su
infancia en Nueva Jersey y su vida de mediados de los años setenta en Nueva
York junto al fotógrafo Robert Mapplethorpe, que la ayudó a configurar su personaje y
fomentar su faceta andrógina como la retrató en la portada de su primer elepé «Horses».

Mappletorpe fue un pigmalión con una notable
obra fotográfica que murió de sida, algo que leíamos en ese pimer tomo así como
sus vivencias mutuas en la calle ocho del Greenwich Village. Pero todo el libro
desprendía cierta tristeza pues como ella misma explicó lo había escrito en un
momento depresivo.
En
su nuevo libro de memorias, junto a las deudas literarias de siempre, Rimbaud,
Baudelaire
y los poetas simbolistas franceses, Smith invita a un recorrido
donde pasado, presente y futuro se suceden sin interrupción, así como lugares y
situaciones. En definitiva, no son unas memorias al uso lineales, pues además lo
onírico tiene un valor importante aunque sin dejar de lado una realidad que, en
su caso, pasa por el recuerdo de su marido, el músico Fred Sonic Smith, muerto en 1994.
Foto de Norman Seeff. Robert Mapplethorpe and Patti Smith (1969).
Tal
vez de ello se desprende el título de este libro, como si fuera un tren de
largo recorrido  capaz de llevarnos hasta
los límites mas insopechados para demostrarnos que la verdadera libertad es
sobretodo un estado mental. Si, claro, para nosotras, sus admiradores, Patti
Smith era nuestra cantante de voz poderosa, letras hipnóticas y música que nos
invitaba a mover los pies y el esqueleto al escuchar cualquier canción suya, presos
de una aceleración anfetamínica que procedía de su música.
Pero también, leídas ahora sus memorias, no
deja de ser una persona normal, con sus frustraciones, pero con la autenticidad
de aquellos escritores de café que escribían con la ayuda de una taza de café para
profundizar en sueños y vivencias en un lenguaje rico de brillantes metáforas y
donde se sale al encuentro de un pasado que ya no regresará pero sin quedarse detenida
en él como Lot y la estatua de sal.
En el fondo. M. Train es también el
retrato de una superviviente que ha visto morir a muchos de sus compañeros de
carrera y admirados artistas, aunque si el lector espera una colección de
anécdotas y vidas llevadas al límite de una estrella del rock está equivocado.
Todo gira alrededor del paso del tiempo y como personas, sitios y
acontecimienos no son los mismos a una edad que otra mientras aprendemos que la
fama no protege de nada y el dolor reina mas que la alegría en cualquier vida.
M TREN
Patti Smith
Ilustrado. 253 pp. Alfred A. Knopf. $ 25.
Patti Smith en su apartamento neoyorquino en los años sesenta

 

Marta Valls nació en Santander, vivió en muy
variados lugares y sus pasions son el yoga, el flamenco y la lectura. https://www.facebook.com/marta.valls.75