La revista Turia recupera en su centenario a Ingeborg Bachmann, la escritora que anticipó las heridas del presente
Ingeborg Bachmann. Foto de Renate von Mangoldt
Hay autores que logran captar el espíritu de su época y otros cuya obra parece proyectarse hacia problemas futuros. Ingeborg Bachmann (Klagenfurt (Austria) , 1926 – Roma, 1973) suele situarse en esta segunda categoría. En el año en que se cumple el centenario de su nacimiento, la revista cultural TURIA le rinde un homenaje exhaustivo con un monográfico de 150 páginas de textos inéditos firmados por veinte autores, entre ellos la Premio Nobel de Literatura Elfriede Jelinek. El número se presentará el próximo 24 de junio en la Residencia de Estudiantes de Madrid, en un acto moderado por el periodista y poeta Fernando del Val, con la participación de las germanistas Margarita Blanco Hölscher (Universidad de Oviedo) e Isabel Hernández (Universidad Complutense), coordinadora del monográfico.
Nacida en Klagenfurt (Austria) en 1926, Bachmann fue durante los años cincuenta y sesenta una de las voces más celebradas de la literatura en lengua alemana. Thomas Bernhard la consideró la poeta más inteligente e importante que dio Austria en el siglo XX. Los medios la llamaron «un milagro literario». Sin embargo, detrás de esa imagen pública —moderna, independiente, llena de vitalidad— se ocultaba una personalidad atravesada por el miedo, la fragilidad y una exigencia creativa que terminó pasándole factura. La última década de su vida quedó ensombrecida por la dependencia de estimulantes, somníferos y tranquilizantes. Murió en Roma en 1973, víctima de las heridas provocadas por un incendio accidental en su apartamento cuando tenía 47 años.
Su obra fue breve ya que solo escribió dos poemarios, dos colecciones de relatos y una novela, Malina. Y, sin embargo, esa producción escasa ejerció una influencia enorme. Como escribe Isabel Hernández en el monográfico, Bachmann supo dar a la literatura de posguerra «una nueva fuerza crítica», buscando en cada texto «un lenguaje puro y, a través de él, el restablecimiento de la verdad entre los hombres». En un momento en que la cultura de habla alemana necesitaba rehacerse tras el nazismo, su voz fue uno de los instrumentos más afilados de esa reconstrucción moral.

Isabel Hernández
La contribución más contundente del monográfico lleva la firma de Elfriede Jelinek, que no escatima en el elogio ni en la precisión del diagnóstico. Para la Nobel austríaca, Bachmann fue «la primera mujer de la literatura de posguerra en el ámbito germanohablante que, con medios radicalmente poéticos, describió las secuelas de la guerra, de las torturas, y de las relaciones entre hombres y mujeres». Su mérito principal, sostiene Jelinek, fue haber dedicado toda su obra a registrar meticulosamente «la desaparición de la identidad femenina en la relación con el hombre».
Como señala Hernández en su artículo introductorio, «en una época en la que la muerte y la violencia entre las personas aún deben contarse como parte de la experiencia cotidiana, el juicio crítico de Bachmann resulta, si cabe, aún más explosivo y actual». La guerra entre sexos —argumenta— no se libra solo en los frentes declarados, sino en la convivencia cotidiana, y Bachmann lo reveló con una lucidez que construyó desde su propia experiencia vital.
El monográfico de TURIA publica por primera vez en español el discurso que Bachmann pronunció en 1972 con motivo del Premio Anton Wildgans, uno de los galardones literarios más prestigiosos de Austria. En él ofrece el mejor retrato de sí misma: «solo existo cuando escribo, no soy nada cuando no escribo». Escribir, concluía, «es una compulsión, una obsesión, una condenación, un castigo».

Margarita Blanco Hölscher
El número cuenta con aportaciones de especialistas de primer nivel. La escritora y crítica Mercedes Monmany analiza la extraordinaria amistad entre Bachmann y la autora italo-suiza Fleur Jaeggy, dos voces que compartían una búsqueda similar de pureza estilística y una devastación del lenguaje que las situaba fuera de cualquier corriente de su tiempo. La escritora austriaca Sabine Gruber, entrevistada por Michael Hansel, reflexiona sobre la influencia de Bachmann en su propia obra y sobre cómo la ética del recuerdo atraviesa toda su escritura para revelar «los mecanismos de poder de la sociedad y la violencia estructural».
El volumen se completa con poemas originales de Amalia Iglesias, Juan F. Rivero y Nora Gomringer, estudios sobre su lírica, su narrativa, su olvidada obra dramática y su relación con Max Frisch, además de una biocronología final a cargo de Hernández.
TURIA, editada por el Instituto de Estudios Turolenses desde 1983, ha publicado más de 1.500 autores y 48.000 páginas de textos inéditos. Este monográfico ha sido posible gracias al apoyo del Fondo Cultural de Austria, el Gobierno regional de Carintia y la Asociación Madrileña de Germanistas.

