La botella de vino. Pablo Picasso, 1922

 

«Apátridas» (ed. Rubric, 2023) es un libro de prosa poética del escritor Chechu López (Avilés, 1973) que, con el eje argumental de una vida anegada por el alcohol, nos introduce en ese mundo lóbrego y conmovedor.

El autor consigue, por medio de un lenguaje esmerado, transmitir una atmósfera sensorial de gran intensidad lírica y muestra inéditos ángulos del laberinto de la adicción, y lo hace, en algunos momentos, con crudeza: «nadie llora la muerte de un borracho, tampoco el tabernero».

El libro cuenta con doce poemas en prosa y otros doce en verso, con mucho simbolismo, poderosas metáforas, surrealismo y una narrativa envolvente que mantiene en tensión hasta la última página.

«Soles artificiales. Lunas despojadas de su redondez, pintadas sobre los techos de las habitaciones acolchadas donde los locos templan sus nervios con el horario de las mareas muertas, que sobreviven en el interior de las copas de vino de los borrachos».

 

Chechu López

 

Apátridas, una obra que «nace de un poema dedicado a mi padre tras su muerte», es una larga reflexión acerca de cómo algunas actitudes siembran devastadoras consecuencias. Cada palabra aquí es como un golpe directo al corazón, desvelando un mapa invisible de cicatrices que es necesario restañar.

Chechu admite que «es un poemario duro en algunos momentos, pero no deja de tener su lado positivo. Este poemario ha sacado cosas que llevaba enquistadas muchos años y de alguna manera me ha liberado de esa carga».

Porque, efectivamente, la poesía sirve, en muchos casos, para eso, para sanar las heridas sin pretender saldar cuentas con el pasado, sino, más bien, con el objetivo último de obtener un efecto catártico que nos libere.

 

Chechu López

 

En la sinceridad y valentía del poeta asturiano; en la inspiradora forma que imprime a su prosa, universalizando la batalla contra la enfermedad, radica el éxito de Apátridas. Un verso, a modo de dedicatoria, compendia el sentido de esta obra: “Gracias, padre, tú has pagado mi peaje”.

Con autenticidad, Chechu López nos hace partícipes del valor terapéutico que posee la palabra, nos sitúa en el plano de la fragilidad de la condición humana y, mirándonos a los ojos, nos interpela. «Puede ser que las migajas filosóficas que contiene la razón sean insignificantes para la voracidad desmesurada que encierra la bestia que todo borracho lleva guardada bajo llave en su interior, la bestia que pisotea la razón para poder amamantar su confundida existencia». Inevitable ser empáticos.

Este es el tercer poemario de Chechu López. En su haber cuenta con otros dos libros de poemas: Tres palabras en una maleta (2017) y El grito del cuervo (ed. Piediciones, 2019), además de una amplia participación en encuentros culturales y recitales poéticos del Principado de Asturias.

 

 

 

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