Ismail Kadare

Ismail Kadare, fallecido el pasado 1 de julio en Tirana a la edad de 88 años, fue una de las figuras literarias más destacadas de Albania.  Sus novelas, algunas contadas en forma de leyenda, otras como grandes metáforas satíricas son una lúcida visión de la realidad albanesa, constreñida bajo la dictadura comunista de Enver Hoxha y tradiciones feudales de venganzas familiares que regían en las zonas rurales.

Nació el 28 de enero de 1936 en la ciudad de Gjirokastër, conocida por su arquitectura de la época otomana y rica historia, que a menudo aparecen en las novelas de Kadare. Tras estudiar literatura e idiomas en la Universidad de Tirana, se trasladó a Moscú para completar sus estudios en el Instituto de Literatura Maxim Gorki. Su contacto con las tradiciones literaria rusa influyó en su estilo de escritura.

Su carrera literaria comenzó a principios de la década de 1960 con su primera novela, «El general del ejército muerto» (1963), que tuvo un gran éxito. La novela, que trata de un general italiano enviado a Albania para recuperar los restos de los soldados muertos durante la Segunda Guerra Mundial, es una poderosa exploración de lo absurdo e inútilidad de todo conflicto bélico, pero también una aparente alegoría sobre la superioridad de Occidente que se desvanece cuando el general ignora las advertencias de un sacerdote sobre códigos antiguos.

En sus obras, Kadare utiliza una mezcla de realismo y alegoría, junto a elementos del folclore local y el mito. Este estilo único le permite comentar temas contemporáneos al tiempo que evoca la atemporalidad de la experiencia humana. Entre otros muchos premios, en el 2005, Kadare recibió el primer Premio Internacional Man Booker (ahora Premio Internacional Booker), que entonces se concedía por la obra completa de un autor. También obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2009, por «la belleza y el hondo compromiso de su creación literaria».

 

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Uno de los temas recurrentes de Kadare es la naturaleza opresiva de los regímenes totalitarios, reflejo de su propia experiencia bajo la dictadura estalinista de Enver Hoxha. En la novela «El palacio de los sueños» (1981), ambientada durante el Imperio Otomano, una amplia burocracia se dedica a coleccionar sueños en busca de disidentes poniendo de relieve el alcance del control totalitario.

La relación de Kadare con el régimen albanés fue compleja. Durante décadas, Kadare vivió atemorizado. Anduvo con pies de plomo, criticando y aplacando al régimen alternativamente. A veces era celebrado. Otras, era desterrado. Aunque se le permitió publicar sus obras, que a menudo contenían críticas veladas al gobierno, algunos críticos sostienen que fue cómplice del régimen. El propio Kadare negó estas acusaciones, manteniendo que sus obras eran una forma de resistencia.

 

Principales obras

Entre las obras más significativas de Kadare se encuentra «Crónica en piedra» (1971), una novela semiautobiográfica ambientada en su ciudad natal, Gjirokastër, durante la Segunda Guerra Mundial. La novela, narrada desde la perspectiva de un niño, capta la atmósfera de miedo y confusión en tiempos de guerra, entretejida con elementos del folclore y los mitos albaneses.

«Abril roto» (1980) es otra obra notable, ambientada en las remotas montañas del norte de Albania. Explora el Kanun, un código feudal de leyes familiares, y su impacto en las vidas de las personas que viven bajo su dominio. La descripción que se hace en la novela de las luchas sangrientas y sus efectos devastadores es una metáfora del choque entre tradición y modernidad.

 

Estatua del Enver Hora en Tirana

 

“El asedio» (1970) es una novela histórica que describe la invasión otomana de Albania en el siglo XV. La historia se narra desde la perspectiva tanto de los albaneses asediados como de los otomanos invasores, ofreciendo una visión matizada del conflicto y de su coste humano. La novela es un testimonio de la capacidad de Kadare para humanizar los acontecimientos históricos, haciéndolos comprensibles para los lectores contemporáneos.

En la década de 1990, tras la caída del comunismo en Albania, Kadare se trasladó a Francia, donde siguió escribiendo y publicando. Sus obras posteriores, como «El accidente» (2008) y «El crepúsculo de los dioses orientales» (1978), reflejan su constante compromiso con los temas de la historia, la política y la identidad.

En su última novela, Tres minutos. Sobre el misterio de la llamada de Stalin a Pasternak (Alianza, 2023), Kadare reimagina la llamada que se produjo en  1934 entre Joseph Stalin y Pasternak, sobre la detención del poeta soviético Osip Mandelstam. Kadare entreteje hechos y sueños para reconstruir una conversación telefónica de tres minutos de duración, que es un compendio de la relación entre los escritores y la tiranía, y que el escritor albanés vivió en primera persona.

 

 

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