Premios Bayeux Calvados- Normandía 2026 o la guerra que deja huella y que se cuenta desde dentro
Un niño desplazado de la ciudad de Beit Hanoun en Gaza vive en una de las universidades convertidas en refugio para desplazados, tras verse obligado a huir con su familia para escapar de los bombardeos. Llevó consigo a sus pájaros durante el viaje, intentando preservar parte de su vida anterior en medio de la dura realidad del exilio. Dentro de los muros de este lugar provisional, los pájaros aparecen como testigos de la casa que dejó atrás y de una vida a la que aún intenta aferrarse a pesar de la guerra. © Mahmoud Abu Hamda
Cada otoño, la pequeña ciudad normanda de Bayeux se convierte durante unos días en el lugar donde el periodismo de guerra se mira a la cara. Este año, entre el 9 y el 10 de octubre, casi cuarenta corresponsales de guerra se reunieron allí para debatir y fallar la 33.ª edición del Premio Bayeux Calvados-Normandía, con la periodista de la BBC Lyse Doucet como presidente del jurado internacional. Se entregaron siete trofeos y tres premios honoríficos.
Doucet habló del jurado con orgullo de oficio, ya que reunía a fotógrafos, prensa escrita, televisión y radio, y esa mezcla de miradas, dijo, permitió afrontar cada categoría desde muchos ángulos hasta llegar a decisiones muy difíciles. Calificó el premio de “marca de excelencia” en la profesión.
El Trofeo de Fotografía fue para Mahmoud Abu Hamda, fotógrafo freelance, por “Lo que la guerra deja tras de sí” desde la Franja de Gaza. Su imagen más difundida, la de un niño desplazado de Beit Hanoun que vive en una universidad convertida en refugio, se llevó además el Premio del Público. Según la descripción de la propia fotografía, el niño se llevó consigo sus pájaros durante la huida, un intento de conservar un fragmento de su vida anterior. Los pájaros son, dice el texto, testigos de una casa abandonada.

El fotoperiodista español Luis Tato, afincado en Nairobi, se incorporó a AFP como fotógrafo de plantilla en 2023. Actualmente es fotógrafo jefe y coordinador fotográfico para África Oriental y la región del Océano Índico. El trabajo de Luis Tato ha sido reconocido con algunos de los premios de fotoperiodismo más prestigiosos del mundo. Su reportaje sobre Madagascar fue galardonado recientemente con el Visa d’Or News en Perpiñán, sumándose a un palmarés que incluye el Visa d’Or para Jóvenes Reporteros en 2018 y múltiples premios World Press Photo en 2021, 2024 y 2025.
El segundo premio de fotografía fue para Luis Tato (AFP) por las manifestaciones de la Generación Z en Madagascar, y el tercero para Niranjan Shrestha (Associated Press) por su trabajo sobre Nepal, A Revolution in Miniature. Dos protestas juveniles, dos países lejos de los focos habituales.
Entre los jóvenes, el Trofeo Joven Reportero (foto) recayó en Jehad Alshrafi, de Associated Press, por Endless War and Devastation in Gaza.

Herido durante los combates que asolan la ciudad desde hace tres días, un civil huye hacia Kiev. © Adrien Vautier
En prensa escrita ganó un reportaje del Washington Post firmado por Siobhán O’Grady, Serhii Korolchuk y Anastacia Galouchka y que cuenta la historia de un soldado atrapado 177 días en una zona de fuego en Ucrania, y de la voz de su esposa como cordón de vida. El segundo puesto fue para el salvadoreño Juan Martínez d’Aubuisson (revista Society) por La chute de Port-au-Prince, sobre Haití; el tercero, para Eliott Brachet (Le Monde) por su reportaje sobre Sudán. Martínez d’Aubuisson se llevó además el premio honorífico Ouest-France–Jean Marin, así que su texto fue distinguido por dos vías.

Clarens Siffroy, afincado en Puerto Príncipe (Haití), ha obtenido el segundo premio en la categoría «Joven reportero – Fotografía» por una serie de imágenes tomadas entre julio de 2024 y mayo de 2026. Sus fotografías documentan las realidades sociales y políticas de la capital haitiana, donde el impacto de la violencia de las bandas cala hondo en la vida cotidiana.
En radio, el primer premio fue para Anas Baba (NPR) por Recovering the Dead in Gaza. Segunda quedó Yogita Limaye (BBC News) con su crónica sobre la crisis en Afganistán, y tercero Arthur Sarradin (France Inter) con Liban, retrouver Zahra.
El reportaje de CNN “Vengeance”, sobre soldados israelíes que sirven a los colonos en Cisjordania, ganó el Trofeo de Televisión para Jeremy Diamond, Cyril Theophilos y Abeer Salman. Theophilos sumó además el Trofeo de Imagen de Vídeo, por lo que su trabajo de cámara fue reconocido de forma específica.

Foto de Jerome Tubiana
El segundo premio de televisión fue para el equipo de la BBC formado por Yogita Limaye, Sanjay Ganguly e Imogen Anderson, por su trabajo sobre Afganistán. Ese mismo trabajo recibió el Premio Regional de Estudiantes y Aprendices de Normandía. El tercero fue para el equipo de la CNN encabezado por Nick Paton Walsh, con The Road of Life, desde Ucrania.

Botas desechadas de soldados ucranianos heridos yacen a las afueras de un puesto de atención médica en la línea del frente en Bakhmut. Foto de Libros
En gran formato televisivo, el trofeo fue para Fanny Morel, Jérémie Paire, Elodie Noiret y Loan Barbier, de BFM TV, por Gaza, l’arme de la faim ?. La lista de autores incluye a “un periodista palestino anónimo”, un detalle que dice mucho sobre cómo se cuenta hoy Gaza con testigos locales que a menudo no pueden firmar, o no pueden hacerlo con seguridad.
Lo que dice el mapa del palmarés
Si se mira dónde ocurren las historias premiadas, Gaza domina: aparece en foto, radio, gran formato, joven reportero y premio del público. Le siguen Cisjordania, Ucrania, Haití, Afganistán, Sudán, Líbano, Madagascar y Nepal. Es un mapa que mezcla las guerras que ocupan portadas con crisis y revueltas que reciben menos atención.

Dos excombatientes afganos (izquierda), procedentes de zonas rurales del sur de Afganistán, ahora afincados en Kabul y estudiantes de una escuela religiosa, observan perfumes en una tienda ubicada en Wazir Akbar Khan, un barrio del centro de Kabul, el 4 de febrero de 2024. Más de dos años después de la toma de la capital afgana, algunos excombatientes han encontrado la ciudad de 4,4 millones de habitantes y la vida urbana decepcionantes, mientras que otros han aprovechado rápidamente sus ventajas. (Foto de Elise Blanchard para The Washington Post) © Elise Blanchard
Otra constante es el peso de los periodistas locales y de quienes trabajan en condiciones extremas. Abu Hamda, Baba y Alshrafi cuentan Gaza desde dentro, y el jurado los ha reconocido en categorías distintas.
Bayeux sigue siendo, en fin, un termómetro fiable de lo que el oficio considera su mejor trabajo. Y este año el termómetro marca algo claro. Las historias que más pesan no son las de los grandes movimientos, sino las de un niño con sus pájaros o una mujer que sostiene con su voz a un soldado aislado.

Sara, de 16 años, y Mina, de 16, bailan en su casa abandonada en Kabul, vestidas con sus prendas favoritas, el 18 de octubre de 2024. Esta fotografía forma parte de un extenso proyecto publicado en DAZED en el que adolescentes afganas muestran sus atuendos favoritos y escriben sobre sus aspiraciones, los desafíos que enfrentan y su vida cotidiana. Foto de Blanchard Elise
