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Pablo Sycet y el peso del negro. Una exposición en la galería madrileña Luis Burgos que nació en La Habana

Pablo Sycet y el peso del negro. Una exposición en la galería madrileña Luis Burgos que nació en La Habana

 

 

La Galería Luis Burgos expone «La presencia del negro», la nueva exposición de Pablo Sycet, que reúne una selección de su obra plástica de los últimos tres años. El 6 de octubre, el propio artista ofrecerá una visita guiada para quien quiera profundizar en las claves de la muestra.

El proyecto se remonta a 2023, cuando Sycet expuso en La Moderna, una antigua tienda de loza de La Habana reconvertida en galería de arte. Quedó atrapado por la historia oscura del lugar y decidió recuperarla en una serie de pinturas de fondo negro, cuya iconografía recorre la vida de La Moderna desde su inauguración en 1953 —año, también, del nacimiento del propio artista en Gibraleón (España) — hasta el triunfo de la revolución castrista en 1959.

Para el pintor, esa coincidencia no es casual: “Puede entenderse como una metáfora de mi vida, porque mi familia se arruinó cuando yo era prácticamente un niño y tuve que abrirme al mundo partiendo de cero, como ocurrió con aquella locería habanera nacionalizada tras la revolución de Castro y convertida en galería de arte tras muchos años abandonada y sumida entre las sombras.”

 

 

De aquel impulso inicial, y de su añoranza de Cuba en la distancia, nació la necesidad de convertir el negro en el color de fondo de toda la serie. El artista no rehúye esa lectura emocional. Reconoce que hay “una melancolía subterránea” en todo el proceso, aunque también lo entiende como “un proceso de redención vital a través del color y de las formas”, una melancolía que —dice— rezuma igualmente el poema de Lorca que inspiró la serie.

Durante sus sucesivos viajes a La Habana, el proyecto fue incorporando nuevas capas de sentido, como la huella de Federico García Lorca en la isla, donde escribió «Son de negros en Cuba» durante el trayecto de Santiago a La Habana. Su versión autógrafa, llena de dudas y tachaduras, permitió a Sycet ensayar lecturas más heterodoxas del texto. Sobre ese hallazgo explica: “Esa reiteración de las tachaduras en el título del poema me dio pie para pensar que a Federico se le fueron ampliando los significantes y sus múltiples significados según lo iba escribiendo, de tal forma que el sustantivo ‘son’ referido al estilo musical se abrió a ser también verbo de resonancias eróticas de gozo y seducción.”

De esas lecturas nació la obra central de la muestra, un políptico construido a partir de uno de los versos del poema —“en un coche de agua negra”— que incluye el propio manuscrito. Sycet interpreta la imagen como un tránsito entre el deseo y el duelo: “Está escrito durante la travesía desde Santiago de Cuba hasta La Habana, tras llegar a la isla desde la Nueva York de ka crisis de 1929, y para Federico debió ser algo muy parecido a una experiencia tan religiosa como sensual.”

 

 

Sobre la técnica de la obra —letras deletreadas en color que se superponen a fondos donde asoman trazos oscuros, como restos flotando en el agua— el artista detalla: “Esos trazos ejecutados con gesso negro sobre papeles ya impresos, recuperados en una imprenta y salvados de terminar reciclados, son como los restos de un naufragio sentimental que acaban siendo las teselas de un mosaico que remite a la poesía experimental de los años 70.” El profesor Ignacio Gómez de Liaño ha definido este procedimiento como un ejemplo de “poesía visual”. El políptico se cierra, además, con una imagen velada de Lorca, casi a modo de firma compartida: “Esa era mi intención secreta, sí.”

Pero, según el artista, la razón última de la presencia del negro en estos trabajos se remonta a una conversación con Julio Juste, amigo y compañero de taller durante más de tres décadas, en la víspera de su inesperada muerte en 2017. Juste le dijo entonces que un pintor no se enfrenta a su verdad última, no se consolida, hasta que no se enfrenta a la contundencia del color negro.

La exposición incluye también la instalación «Una silla para Federico», donde las letras de la palabra ARTE se mezclan con flechas y papeles de seda hasta derivar en la palabra RETA. La pieza dialoga con otra obra de la muestra, «Alianza, condena y arte», inspirada en el Martirio de San Sebastián de Tiziano.

 

 

Tras cinco décadas de trayectoria y cerca de un centenar de exposiciones individuales, «La presencia del negro» supone la vuelta de tuerca final de un artista que ha compaginado la pintura con el diseño gráfico, la creación de exposiciones dedicadas a Jaime Gil de Biedma, Carlos Berlanga y Javier Porto, y la escritura de letras para Luz Casal, Fangoria, Germán Coppini, Aviador Dro, La Prohibida y Roberta Marrero, entre otros.

 

 

Galería Luis Burgos

Plaza de Cataluña, 1

Madrid

http://www.galeríaluisburgos.com

La presencia del negro. Pablo Sycet

Hasta el 16 de octubre de 2026

Visita guiada con el artista: 6 de octubre

 

 

 

 

Sobre el autor

BELEN NIETOC

Belén NietoC. Quien soy yo. Psicóloga de amplio espectro: psicoanalista, humanista, conductista, neuropsicóloga, con bastantes años de ejercicio en clínica. Siempre acompañada de libros. El arte, la literatura y la ciencia me dejan felizmente asombrada y perpleja. Los vínculos y la comunicación entre las personas nos dan sentido a la vida. Solo vivimos para que nos quieran, hagamos lo que hagamos desde lo mas abstracto hasta hacer croquetas. Promotora de fomentar la creatividad como motor de revitalización, gozo e investigación.

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