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Krasner y Pollock. Cuando dos pintores compartieron una revolución

Krasner y Pollock. Cuando dos pintores compartieron una revolución

Jackson Pollock y su mujer Lee Krasner en su estudio, en 1950

Lee Krasner (1908-1984) y Jackson Pollock (1912-1956) se encontraron en el Nueva York de los años cuarenta del siglo XX y terminaron formando una de las parejas más singulares de la pintura moderna. El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York  reúne ahora más de 120 obras para mirar de nuevo sus carreras, su convivencia y la relación entre dos maneras radicalmente distintas de entender la abstracción. La exposición se inaugura el próximo 4 de octubre de 2026 y permanecerá abierta hasta el 31 de enero de 2027.

 

En el invierno de 1941, Lee Krasner y Jackson Pollock se encontraron en Nueva York. Eran todavía dos artistas en formación, tratando de abrirse camino en una ciudad que comenzaba a convertirse en el centro de la modernidad artística. Cuatro años después se casaron y se instalaron en Springs, en Long Island, donde permanecerían unidos personal, artística y profesionalmente hasta la muerte de Pollock, en 1956.

La historia del arte ha contado muchas veces esta historia desde el punto de vista de Pollock. Su fama, especialmente a partir de los años cuarenta, terminó proyectando una sombra considerable sobre la obra de Krasner. El Metropolitan Museum of Art intenta ahora modificar esa perspectiva con Krasner and Pollock: Past Continuous, una exposición que no pretende establecer una jerarquía entre ambos, sino observar cómo dos artistas con procedencias, temperamentos y lenguajes diferentes compartieron un mismo momento de transformación radical de la pintura.

 

Lee Krasner.Águila calva (Bald Eagle), 1955 Colección de Audrey Irmas, Los Ángeles © The Pollock-Krasner Foundation Fotografía de Jonathan Urban

 

La muestra reúne más de 120 obras y constituye la primera gran exposición en Nueva York dedicada a cualquiera de los dos artistas en más de veinte años. Es también la primera que estudia conjuntamente el recorrido completo de sus respectivas carreras.

El propio título ofrece una de las claves de la exposición. Past Continuous procede de una pintura realizada por Krasner en 1976, veinte años después de la muerte de Pollock. La expresión alude a un pasado que no ha dejado de actuar sobre el presente y resulta especialmente apropiada para dos trayectorias cuya relación artística sobrevivió a su convivencia. La memoria, la influencia y la revisión histórica forman parte de una exposición que contempla sus obras no como episodios aislados, sino como dos líneas que se aproximaron, se cruzaron y continuaron después por caminos diferentes.

Krasner había nacido en Brooklyn en 1908, hija de inmigrantes judíos procedentes de Ucrania. Pollock nació cuatro años después y creció entre Los Ángeles y distintos territorios del Oeste estadounidense. Sus experiencias y referencias iniciales eran, por tanto, muy distintas. Sin embargo, ambos terminaron encontrándose en el Nueva York de los años cuarenta, donde distintas corrientes del modernismo estadounidense estaban a punto de desembocar en una nueva concepción de la pintura.

 

Number 1, 1950 (Lavender Mist). 1950. Jackson Pollock. National Gallery of Art

 

La Segunda Guerra Mundial había transformado profundamente el mundo occidental. También modificó las preguntas que los artistas se hacían sobre su propia actividad. ¿Qué podía significar pintar después de una experiencia histórica de semejante magnitud? ¿Qué función podía tener el arte? Para los artistas que acabarían asociados al expresionismo abstracto, la respuesta pasaría por una pintura capaz de convertir la experiencia interior en una acción visible.

Pollock llevó esa idea a uno de sus extremos más célebres. Su descubrimiento del dripping transformó radicalmente la relación tradicional entre artista, pincel y lienzo. La pintura dejaba de depender exclusivamente del gesto controlado sobre una superficie vertical: el lienzo podía extenderse en el suelo y la pintura podía caer, salpicar, derramarse o trazarse alrededor de él. El movimiento del cuerpo se incorporaba así al propio proceso de creación.

Fue una transformación extraordinariamente intensa, aunque concentrada en un periodo relativamente breve de su carrera. Las grandes pinturas realizadas mediante esta técnica convertirían a Pollock en una de las figuras emblemáticas de la pintura estadounidense de posguerra.

 

Lee Krasner. Autorretrato (Self-Portrait), ca. 1928. © The Pollock-Krasner Foundation.

 

La trayectoria de Krasner fue menos lineal y, en muchos sentidos, más difícil de reducir a una imagen. Su práctica estuvo marcada por una constante necesidad de transformación. La abstracción, el collage, el color y las formas procedentes de la naturaleza aparecen como elementos recurrentes en una obra que nunca dejó de cuestionar sus propios procedimientos.

Precisamente por eso, la exposición resulta especialmente significativa. No se trata únicamente de recuperar el nombre de Krasner frente a la celebridad de Pollock. Se trata de contemplar hasta qué punto sus obras permiten comprender de otra manera el momento en que Nueva York desplazó a París como centro de la vanguardia internacional y el expresionismo abstracto modificó la propia definición de la pintura.

La convivencia entre ambos artistas tampoco debe confundirse con una identidad artística. Compartieron estudio, paisaje, amigos, galeristas y un contexto histórico, pero sus respuestas fueron diferentes. Pollock encontró en el gesto y en la acción una forma de llevar la pintura hacia nuevos territorios. Krasner hizo de la transformación permanente de la imagen una de las características esenciales de su trabajo.

 

Convergence. Jackson Pollock, 1952, Museo: Albright-Knox Art Gallery, Buffalo (Estados Unidos)

 

Hay, además, una dimensión histórica en esta revisión. Durante años, la presencia de Krasner quedó inevitablemente vinculada a Pollock. La evolución de la historiografía artística y del mercado, así como las sucesivas exposiciones dedicadas a su obra, han permitido contemplar progresivamente su producción con mayor autonomía. Past Continuous continúa ese proceso, pero propone algo más interesante que una simple rectificación: mirar simultáneamente las dos carreras y descubrir qué ocurre cuando dejan de ser narradas desde una relación de subordinación.

Setenta años después de la muerte de Pollock, el pasado continúa abierto a nuevas lecturas. La exposición del Met plantea precisamente esa posibilidad: que una historia aparentemente conocida pueda volver a ser observada desde otro ángulo. Krasner y Pollock aparecen así no solamente como una pareja inseparable de la historia del arte estadounidense, sino como dos artistas que, desde una proximidad excepcional, buscaron respuestas diferentes a una misma pregunta: hasta dónde podía llegar la pintura. (Texto de los organizadores de la exposición).

 

 

Datos de la exposición

Comisarios: David Breslin y Brinda Kumar, con la asistencia de CJ Salapare.

Krasner and Pollock: Past Continuous
The Metropolitan Museum of Art — The Met Fifth Avenue
1000 Fifth Avenue, Nueva York
Galería 899
4 de octubre de 2026 – 31 de enero de 2027
Más de 120 obras
Acceso incluido con la entrada al museo.

La exposición cuenta con el apoyo principal de Kenneth C. Griffin y Griffin Catalyst, Marina Kellen French y Barrie A. and Deedee Wigmore Foundation, además de otros patrocinadores. El catálogo cuenta con el apoyo de la Pollock-Krasner Foundation.

 

 

Sobre el autor

LIBROS, NOCTUNIDAD Y ALEVOSÍA

LIBROS, NOCTURNIDAD Y ALEVOSIA es una revista digital cultural creada en el 2011 y cuya finalidad es dar a conocer aspectos de interés sobre el mundo de los libros, la fotografía, la música y otros escenarios culturales.

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