Melanie Smith: «Solo una cosa era extraña, seguir pensando como antes». Hasta el 10 de enero 2027. IVAM. Valencia
El título de la exposición de Melanie Smith «Solo una cosa era extraña, seguir pensando como antes» que puede visitarse en la Galería 3 del IVAM Centre Julio González, en Valencia, hasta el 10 de enero de 2027, ya es toda una declaración de intenciones: una invitación a abandonar los hábitos de pensamiento y a abordar la realidad desde sus distintos estratos. Lo que parecía conocido deja de serlo cuando se mira de otro modo, y esa sorpresa es precisamente el punto de partida de la muestra.
A través de la pintura, el vídeo y la escultura, Melanie Smith se detiene en dos especies animales cuya historia está estrechamente ligada a la vida humana: el ajolote y el tixinda. Con su estudio y observación, la artista nos lleva a reflexionar sobre la relación entre el ser humano y el mundo animal. Al mismo tiempo, nos muestra la capacidad que tiene la realidad de sorprendernos con los giros inesperados de la supervivencia.
Por un lado, está el ajolote, un anfibio del Valle de México cuyo aspecto se ha popularizado enormemente en la cultura mexicana. Su figura aparece en libros infantiles, juguetes, ilustraciones y emblemas comerciales de todo tipo, hasta inundar el imaginario social y cultural del país. Y, sin embargo, en contradicción con esa omnipresencia, la especie se encuentra en peligro de extinción en su hábitat natural, los canales de Xochimilco. Resulta paradójico que se trate de un animal célebre por su extraordinaria capacidad para regenerar partes de su cuerpo, cuando su existencia es tan frágil.

La artista nos invita a pensar en este doble fenómeno. Por un lado, una presencia inmaterial, su imagen, adquiere una resonancia constante en su lugar de origen. Por otro, la existencia real del animal queda comprometida. Cuanto más se multiplica su representación, más parece desvanecerse el original. Smith lo explica así:
«Mi trabajo siempre está construido en capas o estratos. Es una obra que crea tensiones. Mi trabajo es muy circular, como en forma de espiral».
El otro protagonista de la muestra es el tixinda, un caracol púrpura que habita en las costas rocosas de Oaxaca, en México. Su particularidad reside en la secreción que produce: una especie de baba que, al entrar en contacto con la luz y el aire, se transforma hasta alcanzar un intenso color púrpura. Por esta cualidad, el molusco fue históricamente muy apreciado, ya que su codiciada tonalidad se empleaba para teñir hilos y tejidos. Las comunidades mixtecas desarrollaron una técnica para obtener el tinte sin matar al animal, que después devolvían a la roca. Aun así, este singular caracol se encuentra hoy también en peligro de extinción.

Esta relación entre fascinación y desaparición, entre amor y extinción, parece ser la que nos plantea la artista. A lo largo de cerca de cuarenta obras entre pinturas, dibujos, esculturas y vídeos, Smith nos propone observar para deleitarnos. Pero también nos pide detenernos a pensar en aquello que admiramos y que, a la vez, ponemos en riesgo.
En palabras de la directora del IVAM, Blanca de la Torre, en esta muestra «dos animales en peligro de extinción son el punto de partida para plantear cuestiones mucho más amplias sobre cómo miramos, cómo construimos imágenes de aquello que consideramos diferente y desde qué posición nos relacionamos con otros seres».
Melanie Smith nació en Poole, en el Reino Unido, en 1965, y vive y trabaja entre Ciudad de México y Londres. Se instaló en la capital mexicana en 1989, una experiencia que ha marcado su obra desde entonces.

Melanie Smith
Ha expuesto en algunas de las instituciones más relevantes del arte contemporáneo. En 2011 representó a México en la Bienal de Venecia y su obra se ha mostrado en el MoMA de Nueva York y en la Tate Modern de Londres. En España ha pasado por el Museo Reina Sofía y por el MACBA de Barcelona, que en 2018 organizó su retrospectiva Farsa y artificio.
07 oct. 2026 – 10 ene. 2027
IVAM Centre Julio González
Planta B, G3

