El barco escuela de la Armada Peruana «La Unión» atracado en Civitavecchia

Hacia 1470 el heredero al trono del imperio inca Tahuantinsuyo Túpac Yupanqui, quien nació en 1430 y lo habría sido Inca entre 1471 y 1493, mientras se encontraba en la costa del Pacífico, escuchó de la existencia de islas en medio del Océano Pacífico. Según dijeron luego los cronistas españoles Sarmiento de Gamboa y Cabello de Balboa basándose en tradiciones orales, el príncipe partió para explorarlas con una flota de balsas y unos 20.000 guerreros. Después de nueve meses, cuando ya se temía que estuvieran muertos, regresaron con buenas noticias y algunos trofeos. Trajeron consigo algunas personas de raza negra, una silla de bronce, la piel y la quijada de un caballo, y dijeron que habían llegado a dos islas llamadas Auachumbi y Niñachumbi. Cinturón Exterior y Cinturón de Fuego (https://www.youtube.com/watch?v=5ETZJLkovSY).   

​Según algunos investigadores modernos, pudieron haber llegado a las Galápagos o a Juan Fernández. Habría sido un viaje más fácil, pero eran archipiélagos sin habitantes. Otros historiadores y antropólogos como María Rostworowski, Waldemar Espinoza, José Antonio del Busto Duthurburu y Jean Hervé Daude creen en cambio que las dos islas mencionadas por los cronistas son Mangareva y la Isla de Pascua, donde existen tradiciones orales sobre la llegada de pueblos de tierras desconocidas. Si fue así, los hombres de piel oscura probablemente procedían de Mangareva, que hoy forma parte de la Polinesia Francesa. Los hallazgos identificados por los españoles como de caballos más podían haber sido de lobos marinos machos, como la sillas de latón  sería en realidad un trono de un material parecido a la tumbaga, recogido del reino de Chimú al terminar el viaje.

Poco más de cuatro siglos después, tomó su nombre de un inca, pero ahora era un barco acorazado construido en el astillero Laird Brothers en Inglaterra en 1875 para la moderna Armada peruana, el Huáscar (https://www.youtube.com/watch?v=Rt4nIhJ8c1c). Tras el estallido de la Guerra del Pacífico entre Chile contra Perú y Bolivia, el 24 de marzo de 1879 fue nombrado comandante Miguel Grau Seminario, quien previamente había sido elegido por Paita en el Congreso del Perú. Bajo el mando de Grau, el monitor Huáscar se convirtió en el buque de mayor participación en la armada peruana durante el conflicto. Las correrías del Huáscar mantuvieron en jaque a la escuadra y al gobierno chileno durante cinco meses (16 de mayo-8 de octubre de 1879). Entre las acciones más destacadas del Huáscar se cuentan: el combate naval de Iquique (21 de mayo de 1879), el primer combate naval de Antofagasta (26 de mayo de 1879), la captura del vapor Rímac (23 de julio de 1879) y el segundo combate naval de Antofagasta (28 de agosto de 1879). Estas acciones detonaron una crisis en el gobierno de Chile que provocó la caída del contralmirante Juan Williams Rebolledo. Chile debió movilizar seis buques de su escuadra, incluyendo sus dos acorazados, para poder capturarlo. Fue interceptado en Punta Angamos, el 8 de octubre de 1879. Tras una hora y media de intenso combate, y a pesar de que la nave comenzaba a hundirse por orden de su comandante el Teniente Pedro Gárezon Thomas, el monitor Huáscar fue capturado por la Armada de Chile. De un total de 204 tripulantes, 33 resultaron muertos, incluido su comandante Miguel Grau, y 27 resultaron heridos.

 

Rueda de prensa del embajador de Peru en Civitavecchia, Eduardo Martinetti y el comandante de la nave, Arce Corzo.

 

A Túpac Yupanqui y Miguel Grau Seminario se remonta los orígenes de la tradición marítima de Perú hoy representada por el Buque escuela de la Armada Peruana (B.A.P.) Unión(https://www.youtube.com/watch?v=3qx7hUiz62g). El buque escuela que se exhibe como el velero más grande, moderno y rápido de América Latina. Construido en los astilleros del Servicio Industrial de la Armada (Sima) de 2014 a 2016, la Unión trae precisamente como mascarón de proa la figura de bronce de Túpac Yupanqui, y en su interior muestra los bustos de Grau. Tras zarpar el pasado 17 de junio desde el puerto del Callao, el Unión realiza su primera vuelta al mundo, y la segunda de la Armada del Perú desde 1856. “Con el objetivo de promover lazos de amistad y cooperación con diferentes países y convertirse en una embajada itinerante de la cultura peruana”. Un viaje por tres continentes para atracar en 20 puertos de 14 países durante 10 meses, con una tripulación de aproximadamente 250 oficiales, cadetes y tripulantes. Entre ellos, 47 mujeres. Además, dos oficiales invitados de Australia y Canadá.

El velero cuenta en su interior con la “Casa Perù”, una sala de exposición itinerante de muchos de los productos típicos, desde la gastronomía hasta los textiles y el café, diseñada para resaltar también la variedad de tradiciones, climas y culturas del país andino. El velero destaca por ser un barco ecológico, ya que pasará el 58% de su tiempo de circunnavegación propulsado por sus 34 velas, reduciendo significativamente las emisiones de carbono y difundiendo un mensaje de sostenibilidad ambiental y protección de los ecosistemas marinos. La Unión tiene 115,7 metros de largo, 13,5 metros de ancho, una capacidad de seis metros y sistemas que garantizan el menor impacto ambiental, desde plantas de compostaje hasta las de tratamiento de aguas negras y grises, pasando por las de obtención de agua potable. “No se tira nada al mar”, aseguró el comandante Arce Corzo.

 

 

Pero si el velero escuela militar más importante de Latinoamérica es el peruano, el velero escuela militar más famoso del mundo es italiano (https://www.youtube.com/watch?v=_rsuBpwONPc). Se trata del Amerigo Vespucci, construido en 1931 como buque escuela para la formación de oficiales estudiantes de las funciones normales de la Academia Naval de Livorno (https://www.youtube.com/watch?v=MNTL1ReNSNw&t=39s.) Los peruanos reconocen que la Armada italiana es su modelo, y recuerdan los vínculos que en este sentido existen entre ambos países. Incluso está el héroe nacional italiano Giuseppe Garibaldi, quien durante algunos años trabajó en Perú como capitán naval y también obtuvo la ciudadanía peruana. El 28 de diciembre de 2022 se inauguró en Lima un busto dedicado a él (https://www.ansa.it/sito/notizie/mondo/news_dalle_ambasciate/2022/12/28/peru-inaugurato-nel-centro-di-lima-busto-di-garibaldi_e11f6e39-1ef8-4ce4-a3fa-52f2013675a9.html), y la llegada de la Unión a los tres puertos italianos de Taranto, Civitavecchia y La Spezia (https://www.youtube.com/watch?v=Hcu1ZlPTcM0)

El pasado diciembre fue también una oportunidad para rendirle otro homenaje. La tripulación vino también para realizar importantes actividades protocolarias y de proyección social en Roma y el Vaticano, entre las que destacan la colocación de una corona de laurel al pie del monumento a Giuseppe Garibaldi, la participación en una audiencia papal y la organización a bordo de actividades de promoción económica y cultural.

Como recordó el embajador de Perú en Italia, Eduardo Martinetti, en un encuentro a bordo del Unión en Civitavecchia el pasado 12 de diciembre, con esta visita se inician las actividades conmemorativas por el 150 aniversario de la firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre Perú e Italia el 23 de diciembre de 1874. Pero ya en 1867 cuando la corbeta Magenta como primera unidad de la Armada italiana en viajar por el Pacífico llegó al puerto del Callao se encontró con nueve buques mercantes italianos operando en la bahía sur. Y en 1890 la tripulación de un anterior Amerigo Vespucci participó de los homenajes rendidos a Grau con motivo del regreso de sus restos mortales al Perú. En cuanto al actual Vespucci, llegará al Callao en 2024. Entre 1967 y 1979 en los Cantieri Navali del Tirreno se construyeron para el Perú las fragatas Carvajal y Villavicencio, seguidas de las unidades hermanas Montero (posteriormente rebautizada como Almirante Grau) y Mariátegui, construidas sin embargo en el Callao entre 1979 y 1985. También este velero debe gran parte de su experiencia y conocimientos navales a la Academia Amerigo Vespucci de Livorno, cuyo barco “ha sido una gran inspiración para nosotros, aunque todavía no hayamos podido navegar juntos”, declaró el Comandante.